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lunes, 12 de noviembre de 2012

Abogado de Alan Gross denuncia su caso ante el ralator de la ONU contra la tortura. Judy Gross en West Palm Beach


 
Judy Gross y más de 500 rabinos piden a Raúl Castro que libere al contratista por razones humanitarias.
El abogado del estadounidense Alan Gross, quien cumple una condena de 15 años en la Isla, escribió una carta al relator de Naciones Unidas contra la tortura, Juan E. Méndez, en la que afirma que las autoridades cubanas le niegan la atención médica a su cliente, reporta la AP.
En la misiva de seis páginas, dada a conocer este domingo, el abogado de Gross, Jared Genser, señala que La Habana no cumple con sus obligaciones contra la tortura establecidas en un tratado que aceptó hace más de una década.
Gross, de 63 años, ha perdido más de 45 kilos (100 libras) de peso en el tiempo que ha estado en prisión, y a comienzos de este año desarrolló una masa detrás de su hombro derecho. Los médicos cubanos le realizaron exámenes, pero un doctor estadounidense que los revisó, a petición de la familia de Gross, dijo que eran inadecuados.
El médico emitió el 2 de octubre pasado un informe en el cual concluyó que Gross "tiene un problema médico que potencialmente pone en riesgo su vida".
"En las seis semanas que han pasado desde la emisión de dicho informe, el Gobierno cubano ha guardado silencio", dijo el abogado, según la AFP.
"La falta de claridad médica dada al señor Goss por parte de los cubanos le ha causado una severa ansiedad mental por seis meses y sigue", afirmó Genser. "A medida que pasa el tiempo, y dependiendo de la severidad de su enfermedad, negarle cuidado médico con seguridad equivale a tortura", advirtió.
Judy Gross y más de 500 rabinos piden a La Habana que libere al contratista
Por otra parte, Judy Gross, esposa de Alan Gross, y más de 500 rabinos pidieron este domingo a La Habana que libere al contratista por razones humanitarias.
La mujer se manifestó en las afueras de un anfiteatro de West Palm Beach, sur de Florida, donde se presentó la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba.
"Estoy aquí en la función de la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba, para enviar un mensaje a La Habana: la manera más rápida de abrir relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, y de promover intercambios importantes de persona a persona, es poner en libertad a mi esposo", dijo Judy Gross en una carta.
Antes de esta acción, más de 500 rabinos enviaron un mensaje a Raúl Castro para sumarse a los pedidos de liberación de Gross.
"Bajo estas circunstancias, le rogamos a su Gobierno que libere al Sr. Gross, por razones humanitarias. Alternativamente, si a pesar del sufrimiento del señor Gross y de su familia a lo largo de los últimos tres años en la cárcel, usted está resuelto a detenerlo, le rogamos que permita que un doctor de la elección del señor Gross lo evalúe y trate cualquier condición médica que pueda tener", afirmaron.
http://www.diariodecuba.com

abc_es / washington
Día 12/11/2012 - 04.44h
La esposa del contratista estadounidense preso en Cuba desde diciembre de 2009, Alan Gross, confió este domingo en que, pasada la «distracción» de las elecciones en Estados Unidos, la Casa Blanca continúe presionando por su liberación.
«Las elecciones ya pasaron y fueron una gran distracción que ya no tenemos por delante. Ahora espero que la Casa Blanca demuestre de forma mucho más activa su interés en el caso de Alan Gross», aseguró a Efe Judy Gross, tras participar en un mitin en Florida.
Gross sugirió que es ella la que ha tenido que «acercarse» a las autoridades de la Administración Obama, y consideró que éstas «podrían trabajar (en el caso) de forma más fuerte y más inteligente».
Gross visitó a su esposo en octubre pasado y señaló que éste tiene un aspecto «más esquelético», y le preocupa, sobre todo, «una sospechosa masa» en su hombro derecho que no ha sido diagnosticada debidamente.
«Las autoridades cubanas no han contestado nuestra solicitud para que lo revise un médico independiente», se quejó.
Sin embargo, enfatizó que su esposo está con buen ánimo en parte por la solidaridad del pueblo estadounidense, manifestado «en las cartas, tarjetas y demás mensajes que le envían niños y personas de todas las comunidades en EE.UU.».
La esposa de Alan Gross participó el domingo en un mitin en West Palm Beach (Florida), en frente de un edificio donde se presentaba la Orquesta Filarmónica Nacional de Cuba, para exigir la puesta en libertad de Alan Gross por razones humanitarias.
«Esto no ha sido una protesta, creemos que es una maravillosa oportunidad de demostrar el apoyo del pueblo estadounidense a mi esposo y lograr su liberación. Este evento puede servir para promover un mejor diálogo entre ambos países», aseguró.
En ese sentido, repitió el mensaje «simple» al régimen de La Habana que emitió en el mitin: que la liberación de su esposo supone «la vía más rápida para mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba y promover los intercambios de "pueblo a pueblo"».
Alan Gross, de 63 años, viajó a Cuba como subcontrastista de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (Usaid), y fue detenido en diciembre de 2009 por introducir equipos de comunicaciones en la isla para ayudar a la comunidad judía.
El Gobierno de La Habana lo acusó de atentar contra la seguridad del Estado y el Tribunal Supremo ratificó una sentencia de 15 años de prisión en su contra.

Carta a Raúl Castro

De forma paralela, 518 rabinos de 36 estados de la nación y doce países, entre éstos México, Canadá, y Europa, enviaron este domingo una carta al gobernante cubano, Raúl Castro, a través de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, en la que también solicitan la liberación de Gross.
En la misiva, los rabinos destacaron el deterioro en la salud de Gross: ha perdido 47,63 kilos, tiene artritis degenerativa y una masa en su hombro derecho que no ha sido evaluado adecuadamente por los médicos cubanos y, según un informe reciente del doctor Alan A. Cohen, podría ser canceroso.
Además, la madre de Gross, de 90 años, tiene cáncer pulmorar terminal y «está desesperada por verlo antes de morir», señalaron los rabinos.
«Si, pese a su sufrimiento y el de su familia en los últimos tres años en prisión, permanecen decididos a detenerlo, les instamos a que permitan que un médico de su elección lo evalúe y trate por las condiciones médicas que pueda tener», agregaron.

Tortura

Por su parte, abogados de Gross en EE.UU. presentaron una petición ante el Relator Especial sobre Torturas de Naciones Unidas para quejarse de que en los últimos seis meses, las autoridades cubanas se han negado a dar «un diagnóstico y tratamiento médico adecuados» a su cliente.
Si el Gobierno de Cuba «continúa negándose a dar cuidado médico apropiado, esa conducta constituirá tortura», advirtió la petición.

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