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domingo, 6 de mayo de 2012

Pedro Luis Ferrer: "el hombre que ya no soy"

'Hoy desapruebo algunas  ideas limitadas que tuve acerca de la libertad. Una cosa es querer transformar un Estado, y otra bien diferente es intentar derrocarlo.'
Pedro Luis Ferrer.

Armando López entrevista  a Pedro Luis Ferrer
Desde su himno a Las Artilleras, en defensa del régimen —por el que le dieron "El Machete" de Máximo Gómez, premio de las FAR— hasta sus críticas guarachas que tanto revuelo armaron en el exterior y tantos líos, prohibiciones y ostracismo, le buscaron en la Isla —Ciento por ciento cubano, Marucha la jinetera, Abuelo Paco, Él tiene delirio de amar varones, Amigo palero, La Habana está poblada de consignas—, Pedro Luis Ferrer es el mismo trovador con su guitarra.
El mismo que interpreta a Segovia y Albéniz, que compone Carapacho pa’la jicotea y el Mario Agüe que pegó Celia Cruz. El mismo autodidacta, poeta, compositor para orquestas de cámara, autor de canciones para ángeles, como Mariposa, de sones y changüis cubanísimos. Crítico para unos y en la cerca para otros, gústele a quien le guste, está en Miami. Quería hablar con Pedro de su música. Pero terminamos hablando de Cuba. O él hablando, porque Pedro Luis, curándose en salud, me pidió las preguntas por escrito. Y éstas fueron sus respuestas:
A principios de los 80, no salías de la televisión, luego desapareciste o te desaparecieron. ¿Cómo fue?
A finales de los 80 intenté presentar en la TV algunos de mis primeros temas críticos y reflexivos; y entonces topé con la negativa de los productores. Comencé a percibir que la TV estaba ofreciendo una imagen fragmentada de mí. Las puertas estaban abiertas para las canciones festivas y de solidaridad con el proceso revolucionario, pero absolutamente cerradas para la crítica. Mi insistencia en estos temas de protesta hizo que los productores de entonces dejaran de programarme.
Más adelante, ya en los 90, hubo otras complicaciones con la burocracia debido a entrevistas que me hicieron en el extranjero, donde tocaba temas considerados tabú. Estando yo en Perú supe que, debido a una de esas entrevistas, habían dado la orden de no poner mi música en la radio y la TV. Cuando regresé a la Isla, me encontré un ambiente sórdido y distante.
La tapa al pomo la puso el breve, espontáneo e ingenuo vínculo que tuve con personas que estaban consagradas a una organización ilegal de defensa de los derechos humanos, muy vinculada a la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, lo cual yo desconocía. Eso exacerbó la animadversión de algunos funcionarios que se apresuraron a considerarme enemigo y decidieron apartarme de mi labor profesional por dos años.

Cubierta de 'Mariposa'. (LAFINCADESOSA.BLOGSPOT.COM)

Buena lección. Entonces defendí mi derecho a relacionarme con cualquier ser humano, sin discriminar su filiación político-ideológica. No fueron dos años de inmovilidad: decidí irme a Guantánamo a estudiar la cultura del changüí, algo que tenía pendiente. Mi obra de estos últimos años tiene mucho que ver con esa vivencia. Ahí recibí el apoyo del Conjunto Artístico de las FAR, radicado en la zona de Sabaneta. Fue una experiencia muy provechosa en el orden estético y ético. Nadie cuestionó mi ideología ni mi criterio político. Todos fueron solidarios, a pesar de que la mayoría era de oficio militar.
Escribiste "si no me voy de Cuba, no entiendas que me quedo, transito en una gruta de esperanzas y miedos". ¿Entonces, por qué no te fuiste?
La canción intenta decir que hay muchas maneras de irse y de quedarse en un país, más allá del acto propiamente físico y geográfico. Cuando mueren nuestros padres, por ejemplo, es como si muriera un trozo de la patria. Así ocurre que la patria es un hecho afectivo mutante. No hay que verlo siempre en el sentido político.
Has hecho canciones, guarachas, temas para la televisión, música de cámara, ¿compones por inspiración o también por encargo, por oficio? ¿Te apoyas en la guitarra o el piano?
Puedo componer por encargo siempre y cuando lo asuma como algo propio, algo que me inspira. El oficio es imprescindible para lograr una obra eficiente, que cale la sensibilidad ajena y propia. Puedes estar muy inspirado y escribir algo que no provoque que resurja el sentimiento inspirador. ¿Instrumentos? Hoy por hoy, escribo la música sólo con la cabeza y el corazón.
Los premios más importante de la música estadounidense, el Grammy y el American Music Award, son premios de la industria, que muchas veces no coinciden con la calidad. ¿Como calificarías la música que se hace para consumir, para entretener, la que vende millones de copias y pronto se olvida?
Bueno, la música para mí es una esencia que puede o no satisfacerme estéticamente; independientemente de lo que luego se haga con ella en nombre del comercio, la religión, la política... No puede juzgarse la calidad del arte al margen de la necesidad estética de cada persona o grupo social. Los intereses extra artísticos que se valen de la música siempre serán múltiples e interminables.
La guaracha, el son, la conga, el mambo, el bolero, recorrieron el planeta, por medio siglo. Cuba no ha dado nuevos ritmos al mundo, ¿qué ha pasado?
Creo que ritmo y género no son exactamente lo mismo. No obstante, cualquier ritmo que haya surgido en la historia de la música cubana está implícito en el arsenal milenario del mundo. Son cristalizaciones, especie de fotografías, abstracciones plasmadas y diseminadas por la espontaneidad colectiva, como el son, o por los creadores individuales (en realidad re-creadores). En la mayor parte de las veces, la autoría individual ha tenido como aliada la ignorancia o indiferencia social que ha aceptado de buena gana el "invento" como un aporte de un autor. Pienso que más bien ha decaído el interés por participar en esa especie de ficción.

Pedro Luis Ferrer. (RAFAELBARRIGA.COM)

Gabriel García Márquez me dijo en entrevista para la revista Opina que los cubanos no cuidaban su música popular y corrían el peligro que el filón comenzara a extinguirse. Veinte años después de esa entrevista, ¿qué opinas?
Sabemos que García Márquez es un hombre sabio. En todo caso, él se refería a que en ese momento los cubanos no cuidábamos nuestra música popular. Fue la percepción que tuvo en un momento dado. Creo que de no haber nosotros cuidado nuestra música popular, habría ocurrido tal desgracia. A lo mejor su opinión sirvió para alertar al respecto, pues hoy existe en la Isla un Instituto de la Música, excelentes escuelas, orquestas, y trovadores formidables. Lo cierto es que el filón no se extinguió, sino que más bien se ha renovado y desarrollado.
Tus últimos tres álbumes, Intangible, Rústico y Natural, se han publicado fuera. En La Habana solo te han grabado un CD con tus viejos éxitos de los años 80. ¿Contaron contigo? ¿Te pagan derechos? ¿No te llaman en Cuba para grabar?
Trabajo desde hace cuatro años con una discográfica norteamericana que no tiene convenios con Cuba para la publicación de mis discos en el territorio nacional. Tengo entendido que hay leyes en EE UU que impiden esa clase de convenios con la isla socialista. Sin embargo, no creo que la discográfica haya hecho gestión alguna para publicar estos discos en La Habana. Al menos el Instituto de la Música de Cuba me han expresado su disposición a reeditar esos CDs.
Respecto a lo que se me ha publicado en Cuba, existen tres largos de acetato: Pedro Luis Ferrer, Espuma y arena y Debajo de mi voz. Hay una selección de estos materiales que se tituló Lo mejor de Pedro Luís Ferrer. Ciertamente, no participé en dicha selección, y vine a ver el disco después de consumado.
Hace años que grabo felizmente en el modesto estudio personal que tengo en casa. Soy un productor completamente independiente, y no cambiaría esta suerte por nada del mundo. Todos lo saben, así que supongo que por eso no me convidan. Muy pronto intentaré fundar mi propio sello discográfico, en cuanto termine con mi contrato actual con Ultra Records.
¿Eres de los que tienes que agradecer a Steve Jobs, grabas en tu casa?
Grabo de muchas maneras, pero realmente el ordenador es un instrumento imprescindible y liberador.
Dijiste que tu guaracha Ciento por ciento cubano tenía estrofas obsoletas. ¿Cuáles?
Ya los cubanos podemos hospedarnos en nuestros hoteles. El CUC, aunque tenido como divisa, es moneda nacional.
Las guarachas del teatro bufo, las de Ñico Saquito, las que cantaban Pototo y Filomeno, las de El Guayabero, tienen humor, picardía, erotismo. También La vaquita Pijirigua, Inseminación artificial... Luego tus guarachas se entristecen. Silvio Rodríguez dijo "con tanto motivo para no reírse como hay", ¿estás de acuerdo?
La guaracha es un género festivo que llega a Cuba con el teatro español y va nacionalizándose, según va incorporando los ritmos y cantos del pueblo y los asuntos de la naciente nación criolla. Ahora bien, lo que decide que un tema sea guaracha no es la música, sino el texto.
Debe ser festivo y jugar con el recurso del doble sentido que transgrede lo establecido, sea de índole política, moral, religiosa... La guaracha cubana es sonera, pero podría hacerse una guaracha con aire de vals. Porque, repito, lo decisivo es el texto. Eso quiere decir que no puede haber guaracha triste. Otra cosa en la canción triste con aire de son. Porque el ritmo también puede expresar tristeza.
Y siempre hay motivos para reír y llorar, en todas partes.
En 2011, después de años, diste tu primer concierto en un gran teatro como el Mella (y se quedaron cientos sin poder entrar). Después de cantar Él tiene delirio de amar varones, exclamaste: "Hay que decir lo que uno piensa para poder defender a este país", y el público estalló en aplausos. ¿Cómo ligas eso con la penalización de la discrepancia ideológica?
En Cuba no existen leyes que respalden la protesta pública. Eso es algo que, con el tiempo, quizás pueda modificarse. Dependerá de muchos factores. Pero, a decir verdad, dentro de las instituciones cubanas hoy existe mayor libertad de expresión que en los años 90.                 Con su hija Lena. (LAOPINION.ES)
Desde luego, dentro de ellas existen ciertas restricciones, pero si elaboras un discurso inteligente y respetuoso, cuentas con un margen potable para expresar el desacuerdo y la discrepancia. Respecto al arte, creo que hay un margen de expresión casi ilimitado, sobre todo si te mantienes dentro de las fronteras del arte.
Eso es algo que ha cambiado sensiblemente. Por lo demás, subsiste el fuego hacia cualquier protesta radical y extra-institucional, calificada de disidencia, sobre todo con quienes se enlazan con embajadas y organizaciones del exterior que combaten a la Revolución.
No califico el asunto, sencillamente digo cómo es. Así que no puede hablarse propiamente de penalización ideológica: creo más bien que hay una lucha por mantener la soberanía sobre las fronteras del Estado, una exigencia a que nos expresemos dentro del margen de libertad que ofrecen las instituciones, margen que va ensanchándose cada vez más. Una cosa es querer transformar un Estado, y otra bien diferente es intentar derrocarlo.
Afirmas que lo único que intentas demostrar es la obra, ni un milímetro fuera de ella. ¿No es eso un mecanismo de defensa? ¿No tienes como Lázaro, miedo a morirte de nuevo?
Uno siempre está muriendo. La vida es, entre otras cosas, el camino hacia la muerte. No obstante, el ser humano se aferra a la creación como una tabla salvadora, como un acto de prolongación. El arte es una nueva realidad, por más que intente reflejar la realidad. Mientras la ciencia procura desentrañar la verdad objetiva, el arte surge ahí donde el hombre confunde la subjetividad con el mundo circundante. Sin Beethoven no existiría la obra de Beethoven. Lo importante para el arte no es el árbol en sí, sino la percepción del árbol. La verdad artística no puede encontrarse fuera de la obra de arte. A eso me refiero.
Dices que no solo fuiste una víctima sino que también has sido victimario. ¿Les has hecho daño a alguien con tus canciones?
Nuestro pensamiento cambia inevitablemente con el devenir del tiempo. Lo que ayer nos parecía hermoso, hoy puede espantarnos. En muchos casos hemos sido presas de la ignorancia. Ser culto, decía el Apóstol, es el único modo de ser libres. Hoy desapruebo algunas ideas limitadas que tuve acerca de la libertad. En ese sentido encarnamos la doble condición de víctimas y victimarios. Unos versos que escribí: El hombre que ya no soy/ echó a caminar a ciegas entre maniguas y vegas/ hacia el sitio donde estoy.
En Miami muchos cuestionan los artistas que vienen de Cuba. Y en la Isla no presentan a ningún artista del exilio, ¿qué opinas?
Bueno, sería más exacto decir que en Miami alguna gente desaprueba la presencia de artistas residentes en la Isla; porque muchos —la mayoría quizás— la aplauden. Tampoco es exacto decir que en Cuba no pasan a ningún artista del exilio. Sé de artistas que viven en EE UU y se presentan allá. Tampoco es exacto decir que todos los artistas cubanos que hoy viven fuera de la Isla son exiliados. Incluso hay algunos que han vuelto a radicarse en la Isla. No hay cosa que el tiempo no modifique.
Nuestro himno nacional dice que morir por la patria es vivir. El lema de estos 50 años es "patria o muerte". ¿No es lo mismo?
No hay nada peor que descontextualizar. La lógica tiene que ser histórica, no arbitraria. El texto del Himno Nacional surgió en un momento específico de la historia de nuestro país. Surgió como reflejo de una espiritualidad y apetencia muy determinadas por una época totalmente diferente a la nuestra. No obstante, en la mayoría de los cubanos persiste el amor a la patria, y el Himno sigue siendo un símbolo de respeto hacia la nación cubana.
Sin embargo, para muchos cubanos de hoy, el martirologio y el sacrificio ha dejado de ser la piedra filosofal que moviliza sus sentimientos. Incluso hay quienes se sienten enajenados de la patria y se han ido a otras tierras en busca de la libertad. En todo caso, depende del peso que tenga la patria en nuestra felicidad. Martí decía: Patria es humanidad. Sin dudas, para estar dispuesto a dar la vida por algo, ha de calar muy hondo en nuestros sentimientos y debemos sentirlo como algo muy nuestro. De seguro, yo daría mi vida por mis hijas.
El desarrollo tecnológico hace posible que casi cualquier persona pueda escuchar la música que quiera, como también las noticias que quiera. ¿Cómo ves esto en el futuro de la sociedad cubana?
Eso ha calado ya, desde hace mucho, en la sociedad cubana.
Se debe juzgar a un artista por su obra o por su conducta. ¿Y a ti, como te gustaría que te juzgaran?
En principio, a mí no me gusta que me juzguen. Para los chinos, por ejemplo, el opuesto al amor no es el odio, sino la justicia. Por eso intento juzgar lo menos posible. Es un problema de vocación: no tengo alma de fiscal. No obstante, cada cosa requiere su valoración específica. La obra ha de cumplir con los requisitos estéticos; y la actitud, con los éticos. Si estética y ética van juntos en calidad, pues me parece bien. De lo contrario, me quedo con la parte que más me satisfaga.
Tomado de:
http://www.diariodecuba.com/cultura


Alan Gross: "Es vergonzosa la conducta del gobierno cubano"





Wolf Blitzer interviews Alan Gross who is currently serving a 15-year prison sentence in Cuba for bringing satellite phones and computer equipment to members of Cuba's Jewish community without the permit required under Cuban law .
(Fragmentos de la entrevista)
BLITZER: Alguna perspectiva, algún progreso que usted pueda ver respecto a obtener su liberación?

GROSS: Ninguno.

BLITZER: ¿Tiene idea de lo que está pidiendo el gobierno cubano para intercambiarlo a usted?
GROSS: Sí, pienso que esto es completamente irrealista. Como no soy un prisionero, soy un rehén, creo que me arrestaron con la idea de intercambiarme por los Cuatro [espías cubanos presos en EEUU] -y digo cuatro porque el quinto [René González] es un rehén del gobierno cubano ahora. Hay probablemente miles y miles de prisioneros políticos en Cuba en estos momentos. Así que si ellos quieren un canje podrían cambiar cien mil de eos prisioneros por los Cinco. Creo que sería un buen trato.
BLITZER: Lo que usted está diciendo es que no necesariamente debe ser canjeado por estos Cinco, pero sí que el gobierno cubano debe intercambiar cinco mil prisioneros de sus cárceles por los Cinco. ¿Es así?
GROSS: Yo diría que cinco mil uno.
BLITZER: ¿Usted sería parte de ese acuerdo?
GROSS: Sí. Quiero decir que mi gobierno ha tratato de buscar una salida humanitaria para mi caso. Nuestro gobierno ha hecho cosas específicas, pasos positivos, para mejorar sus relaciones con Cuba. Pero Cuba ni siquera ha respondido. Las remesas benefician a cuatro millones de cubanos. Los viajes no solo benefician a los cubanoamericanos en ejercicio de su derecho a la libertad de movimiento, sino que la reunión familiar implica  un sustento, un respaldo económico para la gente que vive allí. Y esos viajes tiene también un impacto sobre la economía doméstica en Cuba. Pero son sobre todo importantes para las relaciones familiares.
El Consulado de EEUU aquí [en La Habana] no tiene acceso a todos los prisioneros estadoundenses que están presos [en Cuba], pero los Cinco tienen acceso a los funcionarios cubanos, a la gente en Estados Unidos.
.....................................
Más en
 Redacción CaféFuerte

 El contratista Alan P. Gross, condenado a 15 años de prisión en Cuba, dijo este viernes que se siente como un rehén en manos del gobierno de Raúl Castro, y calificó de disparate la propuesta de La Habana para que su madre enferma visite la isla.
En su segunda entrevista con la prensa luego de su arresto en diciembre del 2009, Gross habló con el presentador Wolf Blitzer en su programa The Situation Room, de la cadena CNN. La conversación se extendió por unos 24 minutos y la llamada fue hecha directamente por el contratista desde La Habana. El pasado mes fue entrevistado por la periodista Andrea Mitchel para MSNBC.

Gross reveló que luego de recibir los informes del oncólogo que atiende a su madre, el gobierno cubano propuso enviar un avión a Miami para traerla a La Habana y visitarlo en la prisión. Evelyn Gross cumplió 90 años el pasado 15 de abril y su estado de salud ha empeorado en las últimas semanas.

"Eso es un disparate. Estoy conteniéndome para no usar una palabra más fuerte", declaró. "Ella tiene orden médica de no viajar. Y el gobierno de Cuba lo sabe. Y sin embargo, ofreció enviar un avión a Miami para traerla aquí. Mi madre no vive en Miami. Mi madre vive en Texas".

A su vez, consideró vergonzoso que el  régimen de La Habana no haya respondido oficialmente su petición para viajar a Estados Unidos, enviada en una carta de su abogado a Raúl Castro, el pasado 7 de marzo.

"No hemos recibido ninguna respuesta, ninguna en absoluto”, señaló Gross, de 63 años.

Reciprocidad trunca

Gross insistió en su disposición de retornar a cumplir su prisión en la isla en caso de que las autoridades cubanas le permitan venir a Estados Unidos.

"Regresaría a Cuba, puedes citarme, lo estoy diciendo aquí en televisión, regresaría a Cuba si me dejan visitar a mi madre antes de que se muera", aseveró.

Dijo además que es hipócrita que el gobierno cubano abogue por gestos de reciprocidad, cuando Estados Unidos ya autorizó el viaje a del espía convicto René González a La Habana para visitar a su hermano enfermo de cáncer en la isla. González, actualmente en libertad condicional en Miami, viajó por 15 días a Cuba bajo un permiso judicial por razones humanitarias.


A continuación la versión en español de la entrevista concedida por Gross a la CNN, en la que se revelan además detalles de su vida en prisión y de una conversación sostenida con el presidente dominicano Leonel Fernández en el 2010.

Transcripción completa de la entrevista
en Café fuerte: Alan Gross: Es vergonzosa la conducta del gobierno cubano

La gota de rocío



La gota de  rocío
Cuán bella en la pluma sedosa de un ave,
o en el pétalo suave
de nítida flor,
titila en las noches serenas de estío
la diáfana gota de leve rocío,
cual vívida estrella de un cielo de amor.

El álamo verde que el aura enamora,
el sauce que llora,
el verde palmar;
el mango sombroso, la ceiba sonante,
cual fúlgido rayo de nieve brillante
la ven en sus hojas inquieta temblar.

Resbala entre rosas tan rápida y leve,
tan frágil y breve,
tan blanca y sutil,
cual son de la vida los sueños de amores,
y el beso de almíbar que en copa de flores
nos brinda gozosa la edad infantil.

Acaso de un ángel la lágrima sea,
que amor centellea 
con luz celestial,
la gota de aljófar de un niño que llora,
la perla más blanca que vierte la aurora
y lleva en sus alas el suave terral.

Soñando ternezas gallarda hermosura,
el cáliz apura
de aromas y miel;
y el lago sus ondas azules levanta;
el cisne se queja de amores y canta,
y todo en la tierra respira placer.

¡Oh, noche!, ¡Oh, misterio de eterna armonía!
¡Oh, dulce poesía
de sueño y de paz!
¡poemas de sombras, de nubes y estrellas,
de rayos de oro, de imágenes bellas
suspenso entre el cielo, la tierra y el mar!

¡Oh, cómo gozoso en las noches de mayo
al trémulo rayo 
de luna gentil,
sentado en el tronco de un sauce sombrío
tras gota apacible de suave rocío
pensé de mi madre las huellas seguir!.

Y allí con mis versos en paz deleitosa,
mis hijos, mi esposa
mis libros y Dios,
he visto las horas rodar sin medida,
cual rueda esa perla del cielo caída,
temblando en el cáliz de tímida flor.

¡Feliz si muriendo, mis tristes miradas
de llanto bañadas
se fijan en ti!
¡Feliz si  mi lira, vibrante y sonora,
cual cisne amoroso, con voz gemidora
su queja postrera te ofrece al morir!

Tú al menos podrías, en gélida losa,
con luz misteriosa
mi nombre alumbrar;
¡y el ave sedienta verá con ternura
de un pobre poeta la lágrima pura,
allí sobre el mármol tranquila brillar!

Rafael María de Mendive.

Notas sobre el autor:
Rafael María de Mendive, poeta cubano. (La Habana  24 de octubre de 1821- 24 de noviembre de 1886)
Maestro y guía espiritual de José Martí
.
Contaba 13 años de edad, en 1834, cuando ingresa en el seminario de San Carlos, ya poseía buen dominio de la literatura española, el inglés y el francés. En "San Carlos", estudió Derecho, Filosofía y latinidad, a cargo de los más renombrados profesores de la época. Sus excelentes resultados académicos, más el apoyo económico de su familia, le permitieron, ingresar, en 1838, contando con 17 años de edad, en la Real y Pontificia Universidad de La Habana, donde culminó la carrera de Derecho en 1844. Llegado este momento, a los 23 años de edad, con una sólida formación académica, así como una febril inclinación hacia la poesía y lo bello en general, decide realizar un prolongado viaje al extranjero, dicho proyecto se materializa gracias al apoyo económico de su tía Mercedes, quien lo aprecia como a un hijo.
Esta estancia en el exterior, que se extendió hasta 1852, le resultó altamente productiva, pues se vincula con figuras de gran renombre político y literario, tales como Félix Varela, José Antonio Saco y Domingo del Monte entre otros, los cuales por diversas razones, contrarias a la política colonial imperante en Cuba, habían tenido que abandonar la patria. Este período de 8 años fue decisivo en su formación intelectual. Regresó a Cuba en 1852 y en 1856 ingresó en la Sociedad Económica de Amigos del País, contaba con 35 años de edad y estaba en plena madurez intelectual, con una amplia producción literaria, fundamentalmente poética.
En 1851 sus versos fueron incluidos en la antología “Poetas españoles y americanos del siglo XIX”. Después de visitar Italia regresó a Cuba en 1852. Cuatro años después ingresa en la Sociedad Económica de Amigos del País y colabora con diferentes publicaciones entre las que se encuentran: Guirnalda Cubana, Revista Habanera, Álbum de lo Bueno y lo Bello, el Correo de la Tarde y el Diario de La Habana.
Durante sus años de profesor, protector y maestro de José Martí. Su casa era centro de reuniones literarias y fervor patriótico. En 1864 ocupa la dirección de la Escuela Superior Municipal de Varones, y más tarde funda el colegio San Pablo, instalado en su propia casa, en Prado 88, la cual constituyó, para todos sus discípulos, un seminario cívico donde encuentran calor de hogar.
Martí se forma en las manos de Mendive. Los conceptos fundamentales de la prédica martiana: amor a la libertad, decoro, dignidad, prestigio, justicia, preocupación por los humildes, pureza de pensamiento, eran virtudes atesoradas por Mendive, las cuales supo transmitir a su discípulo.
Sobre él escribe Martí en carta a Enrique Trujillo: "Y ¿cómo quiere que en algunas líneas diga todo lo bueno y nuevo que pudiera yo decir de aquel enamorado de la belleza, que la quería en las letras como en las cosas de la vida, y no escribió jamás sino sobre verdades de su corazón o sobre penas de la Patria?..."

sábado, 5 de mayo de 2012

Alan Gross le propone a la dictadura castro comunista canjear 100 mil presos políticos cubanos por los cinco espías...


Wolf Blitzer interviews Alan Gross who is currently serving a 15-year prison sentence in Cuba for bringing satellite phones and computer equipment to members of Cuba's Jewish community without the permit required under Cuban law .
(Fragmentos de la entrevista)
BLITZER: Alguna perspectiva, algún progreso que usted pueda ver respecto a obtener su liberación?

GROSS: Ninguno.

BLITZER: ¿Tiene idea de lo que está pidiendo el gobierno cubano para intercambiarlo a usted?
GROSS: Sí, pienso que esto es completamente irrealista. Como no soy un prisionero, soy un rehén, creo que me arrestaron con la idea de intercambiarme por los Cuatro [espías cubanos presos en EEUU] -y digo cuatro porque el quinto [René González] es un rehén del gobierno cubano ahora. Hay probablemente miles y miles de prisioneros políticos en Cuba en estos momentos. Así que si ellos quieren un canje podrían cambiar cien mil de eos prisioneros por los Cinco. Creo que sería un buen trato.
BLITZER: Lo que usted está diciendo es que no necesariamente debe ser canjeado por estos Cinco, pero sí que el gobierno cubano debe intercambiar cinco mil prisioneros de sus cárceles por los Cinco. ¿Es así?
GROSS: Yo diría que cinco mil uno.
BLITZER: ¿Usted sería parte de ese acuerdo?
GROSS: Sí. Quiero decir que mi gobierno ha tratato de buscar una salida humanitaria para mi caso. Nuestro gobierno ha hecho cosas específicas, pasos positivos, para mejorar sus relaciones con Cuba. Pero Cuba ni siquera ha respondido. Las remesas benefician a cuatro millones de cubanos. Los viajes no solo benefician a los cubanoamericanos en ejercicio de su derecho a la libertad de movimiento, sino que la reunión familiar implica  un sustento, un respaldo económico para la gente que vive allí. Y esos viajes tiene también un impacto sobre la economía doméstica en Cuba. Pero son sobre todo importantes para las relaciones familiares.
El Consulado de EEUU aquí [en La Habana] no tiene acceso a todos los prisioneros estadoundenses que están presos [en Cuba], pero los Cinco tienen acceso a los funcionarios cubanos, a la gente en Estados Unidos.
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 Redacción CaféFuerte

 El contratista Alan P. Gross, condenado a 15 años de prisión en Cuba, dijo este viernes que se siente como un rehén en manos del gobierno de Raúl Castro, y calificó de disparate la propuesta de La Habana para que su madre enferma visite la isla.
En su segunda entrevista con la prensa luego de su arresto en diciembre del 2009, Gross habló con el presentador Wolf Blitzer en su programa The Situation Room, de la cadena CNN. La conversación se extendió por unos 24 minutos y la llamada fue hecha directamente por el contratista desde La Habana. El pasado mes fue entrevistado por la periodista Andrea Mitchel para MSNBC.

Gross reveló que luego de recibir los informes del oncólogo que atiende a su madre, el gobierno cubano propuso enviar un avión a Miami para traerla a La Habana y visitarlo en la prisión. Evelyn Gross cumplió 90 años el pasado 15 de abril y su estado de salud ha empeorado en las últimas semanas.

"Eso es un disparate. Estoy conteniéndome para no usar una palabra más fuerte", declaró. "Ella tiene orden médica de no viajar. Y el gobierno de Cuba lo sabe. Y sin embargo, ofreció enviar un avión a Miami para traerla aquí. Mi madre no vive en Miami. Mi madre vive en Texas".

A su vez, consideró vergonzoso que el  régimen de La Habana no haya respondido oficialmente su petición para viajar a Estados Unidos, enviada en una carta de su abogado a Raúl Castro, el pasado 7 de marzo.

"No hemos recibido ninguna respuesta, ninguna en absoluto”, señaló Gross, de 63 años.

Reciprocidad trunca

Gross insistió en su disposición de retornar a cumplir su prisión en la isla en caso de que las autoridades cubanas le permitan venir a Estados Unidos.

"Regresaría a Cuba, puedes citarme, lo estoy diciendo aquí en televisión, regresaría a Cuba si me dejan visitar a mi madre antes de que se muera", aseveró.

Dijo además que es hipócrita que el gobierno cubano abogue por gestos de reciprocidad, cuando Estados Unidos ya autorizó el viaje a del espía convicto René González a La Habana para visitar a su hermano enfermo de cáncer en la isla. González, actualmente en libertad condicional en Miami, viajó por 15 días a Cuba bajo un permiso judicial por razones humanitarias.


A continuación la versión en español de la entrevista concedida por Gross a la CNN, en la que se revelan además detalles de su vida en prisión y de una conversación sostenida con el presidente dominicano Leonel Fernández en el 2010.

Transcripción completa de la entrevista
en Café fuerte: Alan Gross: Es vergonzosa la conducta del gobierno cubano

domingo, 22 de abril de 2012

Heidi Hankins: una niña de cuatro años con el coeficiente intelectual de Albert Einstein



Heidi Hankins 


Cada cierto tiempo aparece un niño genio que logra sorprender por su increíble inteligencia. En esta oportunidad se trata de Heidi Hankins quien, con sólo 4 años, logró casi  igualar al coeficiente intelectual de nada menos que Albert Einstein, una de las mentes más importantes de todos los tiempos.

La pequeña rubia de ojos verdes tiene un coeficiente de 159. Esto la ubica un punto por debajo de Einstein y muy cerca del físico Stephen Hawking  .

Heidi vive con su familia en Winchester, Hamphire, Inglaterra. Su padre  tiene 47 años y es profesor de la Universidad de Southampton, su madre Sofía, de 43 años, es una artista, y su hermano Isaac, de 9 años, es corista de la Catedral de Winchester. Ellos notaron que, en los primeros meses de vida,  Heidi podía articular claramente palabras complejas y con un año, utilizaba oraciones completas. Muy extraño para un niño de esa edad. Tiempo después Heidi podía contar hasta 40, dibujar personas, recitar poemas y leer libros que estaban destinados a chicos de 7 años. A la edad de 14 meses Heidi dibujaba princesas y animales que veía en los libros de cuentos. A los 18 meses la familia la sorprendió utilizando una computadora para aprender a leer.
Heidi  es más alta que sus compañeros de clase, mide 3 pies y 10 pulgadas. Le gusta leer libros de cuentos, jugar con muñecas, usar legos para construir figuras de todo tipo, le gusta la pintura, la música y las artes en general.

Actualmente es la miembro más joven de la Mensa (Asociación Internacional de Superdotados)
El promedio del coeficiente de inteligencia para una persona adulta es de 100 mientras que alguien considerado superdotado llega a los 130. Los directores de Mensa aseguraron que trabajarán junto a la niña y sus padres para que pueda aprovechar su potencial.
Fuente:
http://www.minutouno.com.
http://www.dailymail.co.

viernes, 20 de abril de 2012

Palabras sabias.

 
El amor es como una mariposa:
si la aprietas se muere,
si la liberas se escapa,
si la persigues te esquiva,
si pones tu atención en otra cosa,
vira ... Y en tu hombro se posa.

....

Vive cada día como si fuera el último,
si te lamentas por  el pasado,
 o te preocupas demasiado por el  futuro, 
no vivirás el presente.
El presente es el futuro de tu pasado
 y el pasado de tu futuro,
vívelo intensamente
que el presente...es lo que cuenta.
....
La noche es una lámpara que se apaga
y el día una luz que se enciende.
Así ha sido siempre, por eso, disfruta la luz
 que te llega cada mañana
y no te lamentes por la noche oscura, 
oprovecha  esas horas para descansar,
tu cuerpo  es una máquina que necesita,
de cuando en cuando, reposar, 
no abuses de tu andamiaje
porque te puedes caer antes de tiempo.

....
Todo lo que nace, muere,
 por mucho que lo intentes, 
no lo podrás evitar,
disfruta todo lo que tienes, 
porque cuando te vayas
nada te podrás llevar.

 ....
Las alegrías y  las pensas caminan de la mano,
nada es eterno, todo pasa y deja huellas, 
de ti depende si las borras o las dejas.
....
Si un amor se termina, otro nuevo llegará,
si no llega a tiempo, no desesperes, por algo será.
.......
El grito del recién nacido
es su advertencia de que está vivo,
grita cada vez que sientas
que se han olvidado de tu presencia,
manifiéstate libremente
con tus actos y tus palabras,
 la libertad de expresión
es un derecho de todos,
pero no olvides que tu libertad termina
donde comienza la de otro,
el respeto al derecho ajeno
 es la paz.
....
No todo lo que brilla  es oro,
el cielo no es  azul como parece,
el mar no es tan inmenso como crees,
el horizonte es una línea invisible
que nunca podrás tocar, pero
tu voluntad te puede llevar mas allá
de lo que tus ojos ven.
...





miércoles, 18 de abril de 2012

A la memoria de Rita Montaner, una gloria de la música cubana

Rita Montaner: la única
A la muerte de Rita Montaner, el 17 de abril de 1958, Ernesto Lecuona escribió el siguiente artículo:
La más genial intérprete que hemos tenido jamás.
Conocí a Rita Montaner en el Conservatorio Peyrellade. Estaba situado en la Calzada de la Reina, número 3. Lo dirigía Carlos Alfredo Peyrellade, Rita y yo estudiamos solfeo y piano en aquel establecimiento. Recuerdo que iba siempre acompañada de su padre: un caballero bien plantado y extremadamente amable. Por razones que no puedo explicar aquí, salí del Conservatorio y tomé clases de un profesor privado, Antonio Saavedra, que fue discípulo de Ignacio Cervantes.

Rita siguió en el Conservatorio, y una vez, invitado por una amiga, fui a una fiesta donde se presentaban los alumnos más aventajados. Rita tocó ese día un movimiento de una sonata de Beethoven. Me pareció que sus condiciones pianísticas eran notables.

Después me dediqué a tocar en cines y perdí de vista a Rita.

Años más tarde me enteré de que ella recibía clases de canto de un eminente maestro: Pablo Meroles, ya que poseía una voz bellísima y un gran temperamento. No lo puse en duda, pues siempre me pareció una mujer excepcional para la música en todos sus aspectos.

La muchacha de Guanabacoa

La vida es rara, porque aquella amistad que había nacido de cierta compenetración espiritual y artística se esfumó, por decirlo así. De suerte que Rita y yo anduvimos lejos, sin contactos sociales siquiera.

Yo continué mis estudios con Joaquín Nin, que reemplazaba a Saavedra en esa labor. Más tarde entré en el Conservatorio Nacional, recibiendo clases directas de Hubert de Blanck. En este conservatorio alcancé mis títulos de profesor de piano y solfeo. Entonces fue cuando alguien me dijo: "¿Sabes que tienes una paisana que, además de tocar el piano muy bien, canta mejor?" "¿Una paisana?" —pregunté—. "Sí, una guanabacoense" —me contestaron. Y no sé por qué me vino a la mente el nombre de Rita Montaner.

Y era ella. En efecto, tocaba el piano admirablemente y de ese modo cantaba. "¡Es magnífica!" —exclamaban quienes la oían.

Como ella y yo nos habíamos alejado, sin saber por qué, quedé esperando a que me invitara a su casa de Guanabacoa, a fin de "hacer un poco de música", pretexto para poder oírla. No fue así. Pero, como sé esperar, me dije: "Ya la oiré".

Fui a Nueva York. Estuve ausente de Cuba varios meses. Al regresar, un amigo a quien admiré y profesé hondo afecto, el compositor Eduardo Sánchez de Fuentes, autor de la habanera "Tú" y de muchísimas obras más, me preguntó si conocía a una muchacha de Guanabacoa que se llamaba Rita Montaner. Le respondí que sí, naturalmente, y le conté mi pequeña historia acerca de ella. Sánchez de Fuentes se disponía a conocerla y a oírla. Yo tendría que esperar.

Algo inesperado

Pero todo esto se interrumpió con algo inesperado: otro viaje a Nueva York. Esta vez para grabar en rollos de autopiano autógrafo Ampico unas composiciones mías. Yo había tratado a Mariano Meléndez, tenor de espléndidas facultades y artista de pie a cabeza. Mariano iba también a Nueva York con el propósito de grabar con la compañía de discos Brunswick, y quería que yo lo acompañara. Acepté y nos dirigimos a la Babel de Hierro.

Mariano, posteriormente, dio sus acostumbrados conciertos con un público inmenso que lo seguía, y yo me preparé para ofrecer un recital de obras clásicas y mías en el Aeolian Hall (desaparecido ya), y que significaba la primera sala de concierto de la gran ciudad.

Y siguen las sorpresas: dos amigos se unieron a mí: Eduardo Sánchez de Fuentes y Gustavo Sánchez Galarraga. Los dos fueron a Nueva York.

Cómo oí a Rita

Eduardo ya había oído a Rita. Estaba maravillado. Yo, con menos suerte que él, seguía esperando. Continuaba sin conocer la voz de mi condiscípula.

Pasaron algunos años y supe que Rita se había casado con el abogado Alberto Fernández Macías. Yo estaba en España haciendo una tournée con la magnífica violinista Marta de la Torre, contratado por la Casa Daniel. Mi primo Eugenio Lecuona, diplomático, padre de la compositora Margarita Lecuona, autora de "Tabú" y "Babalú", me pasó un cable ofreciéndome un contrato de dos semanas (como prueba) para el Capitol Theater, de Nueva York. Acepté. Y debuté con tanta suerte que las dos semanas se convirtieron en seis. Al volver a mi patria, encontré anunciado un Festival de Canciones Cubanas, organizado por Sánchez de Fuentes, con la colaboración de Eusebio Delfín, compositor y autor, y Guillermo de Cárdenas, periodista.

En este festival cantaba Rita Montaner. ¡Al fin iba a oír a Rita!



Rita Montaner. (CONEXIONCUBANA.NET)



Asistí al acto. Quedé entusiasmado oyendo a mi "paisana" de Guanabacoa. Subí al escenario. La felicité calurosamente. Recordamos nuestros tiempos del Conservatorio Peyrellade. Un mes más tarde, hice yo unas presentaciones en Payret para interpretar la música que había sido mi éxito en el Capitol, de Nueva York.

Allí, por primera vez, estuvo Rita Montaner en una fiesta musical mía.

Después…

Andando el tiempo, un 10 de octubre, organizado también por Guillermo de Cárdenas, ofrecí un Festival de Música Cubana en el Teatro Nacional.

En el elenco, por supuesto, estaba Rita Montaner, la que estrenó en esa oportunidad varias composiciones de otros autores y mías, entre ellas, mi bolero "Palomita blanca", que cantó a dúo con el barítono cubano, de lindísima voz, Rafael Alsina.

Por aquellos días, el mismo Sánchez de Fuentes y Delfín organizaron en el teatro Luisa Martínez Casado, de Cienfuegos, ciudad natal de Eusebio, otro Festival de Canciones Cubanas, para el cual yo fui invitado. Rita Montaner fue la estrella máxima del programa.

A partir de entonces, fui a España a estrenar algunas obras en los teatros Apolo, de Madrid, y Ruzafa, de Valencia. Mi ausencia se alargó año y medio.

De vuelta a la Isla, en La Habana habían tenido lugar diversos conciertos típicos cubanos, dirigidos por mis amigos los compositores Jorge Anckermann y Gonzalo Roig. José Calero, quien escribía en el periódico El Mundo, y el tenor Adolfo Colombo (ídolo durante muchos años en el teatro Alhambra como integrante de la Compañía de Regino López), quisieron que me presentara en un concierto en el Payret. Así fue. Me vestí de gala con el depurado elenco ofrecido, puesto que el mismo estaba integrado por magníficas voces salidas de varias academias de canto: la de Tina Farelli y Arturo Bovi, preferentemente. Además, contaba con el concurso de otra figura señera de nuestra música: el maestro Gonzalo Roig, por ejemplo, al frente de una orquesta que en su totalidad estaba compuesta por magníficos profesores.

El primer concierto mío fue un éxito tan grande que tuve que repetirlo en el mismo coliseo, presentando algunos estrenos y repitiendo asimismo números del primero. Rita Montaner estuvo en los dos conciertos.

Revoloteo de un nombre

En todos los conciertos de música cubana, Rita era imprescindible.

Se interrumpieron esos conciertos con otros contratos míos en Nueva York. En esta ocasión en el Roxy Theater, que dirigió Luis A. Rothafel, a quien me unía una buena amistad, y era el manager del Capitol cuando yo actué.

A los dos meses de permanecer en Nueva York, recibí un cable de don Luis Estrada, empresario del Principal de la Comedia, invitándome a organizar y dirigir una compañía musical para inaugurar el nuevo teatro Regina (antes Molino Rojo y hoy Radiocine). Como siempre me gustó el teatro, y me sigue gustando, acepté las proposiciones de Estrada y tan pronto terminé mis compromisos con el Roxy e hice varias grabaciones de discos fonográficos contratadas, regresé a La Habana. Rita Montaner había estado también en Nueva York junto con su esposo. Yo, por mi trabajo, no pude hacerles compañía. Pero, libre ya de mis actuaciones en el Roxy, pude admirarla y aplaudirla en el 44th Street Theatre, de los Shubert, en la revista titulada "Una noche en España", donde también trabajaba una danzarina a quien estimé de veras: Helba Huara, peruana, así como un cantor popularísimo en aquel entonces: Tito Corao. Rita triunfaba en el teatro de los hermanos Shubert.

Triunfaba con la música cubana. Dejé de ver a Rita y regresé otra vez a La Habana. Varias entrevistas con Estrada y Juan Martín Leiseca, socio de aquel, culminaron en un negocio que, según recuerdo, fue uno de los más brillantes que se han realizado en La Habana, en lo que se refiere a teatro cubano. Para la inauguración del Regina me valí de los cantantes de mis conciertos: Caridad Suárez, María Ruiz, Dorita O'Siel, Vicente Morín, amén de Paco Lara, Fernando Mendoza y Mario Martínez Casado, actores. Todo esto, alrededor de dos cuerpos de vicetiples (como se decía antes) dirigidos por un consagrado actor: don Enrique Lacasa. En mi mente revoloteaba el nombre de Rita Montaner. Era necesario que ella prestigiara la temporada del teatro Regina.

Y llegó

El antiguo Molino Rojo se iba convirtiendo en un bellísimo teatro. En las paredes del lobby, se veían costosos gobelinos de la época versallesca.

Llegó Rita Montaner. Llegó antes del tiempo que yo calculaba.

Y llegó casi silenciosamente. Ya estaba en La Habana. Yo, entretanto, esperaba. El teatro quedó embellecido y se citó a la compañía para la reunión inaugural. Hubo un paréntesis para que arribara Fernando Mendoza procedente de Nueva York. También dábamos tiempo a Eliseo Grenet, a quien yo había invitado a colaborar en la partitura de Niña Rita. Era una oportunidad para que tuviera lista la música. Y yo —¡qué cosas más extrañas suceden!— terminaría el libro de La tierra de Venus, que había arreglado expresamente para la compañía del Regina.

Tras ella

Me dispuse a ir en busca de Rita, pues era la única que faltaba en el elenco.

El esposo de la artista se negaba a que ella trabajara en el teatro. Me costó Dios y ayuda convencerlo de su error, pero al fin lo logré y Rita fue contratada. Debutamos con las obras Niña Rita y La tierra de Venus.

A la primera le intercalamos la famosa "Mamá Inés". A la segunda le agregamos "Siboney", que se había estrenado en uno de los conciertos de música cubana por la contralto Nena Plana.

Rita triunfó. Plenamente. Clamorosamente. Como yo esperaba.

En esa memorable temporada, fueron estrenadas otras obras de Grenet y mías. También se montaron La Duquesa del Bal Tabarin y El Conde de Luxemburgo, operetas que protagonizó Rita. Y, desde luego, las zarzuelas La Verbena de la Paloma, El Asombro de Damasco y La Corte del Faraón. No hay que olvidar que también tenía Rita "lo suyo". El nombre de Rita ascendió vertiginosamente.

A los cuatro meses de temporada, la Victor y la agencia Felix Delgrange, de París, me contrataron para hacer 20 grabaciones y ofrecer cuatro conciertos en la Ciudad Luz. Lo cual llevé a cabo con el concurso de Lydia de Rivera. Mi compañía, sin mí, naturalmente, emprendió una gira por el interior de la República. Hubo bajas: Caridad Suárez y Dorita O'Siel, que se casaron. Cuando volví de Europa supe que Rita había constituido un verdadero éxito en sus actuaciones personales, acompañada por el pianista Rafaelito Betancourt, por los escenarios de los mejores cines habaneros.

Viajera incansable

Rita grabó muchísimos discos. Su nombre se colocaba tan alto que difícilmente podría caer. Fue a España. Trabajó con la compañía de Eulogio Velasco en el Apolo, de Valencia. Estrenó una opereta: Malvarrosa, con música del maestro Pablo Luna, autor de Molinos de viento, El Asombro de Damasco, etcétera. Al propio tiempo estrenó obras mías.



Rita Montaner. (LAISLAINFINITA)



Dio recitales en Madrid. Después pasó a París en compañía de Sindo Garay y su hijo Guarionex. Ya empezaba a llevar en su repertorio las estampas musicales del maestro Moisés Simons, autor de "El manisero". Yo, orgulloso, seguía los éxitos de Rita. En otros momentos tuvo intervención en compañías teatrales mías. En dos de ellas, debutó con obras bien diferentes: La Revoltosa, pimentoso sainete lírico madrileño, y Rosa la China, de Sánchez Galarraga y mía. En otra temporada mía en el teatro La Comedia, hizo La viuda alegre.

Le organicé un homenaje cuando, en ese mismo teatro desdichadamente demolido, representamos mi opereta Lola Cruz en la que, dicho sea de paso, hizo el rol de Concha Cuesta en forma que no hemos podido olvidar.

Volvió a mis conciertos. Se repetían los éxitos en el teatro Payret. En un homenaje que se me rindió, la salida de esta genial mujer fue tan estruendosa que, al abrazarme, lloraba como un niño a quien hubieran arrebatado un juguete. Asimismo Rita estuvo en la temporada de Agustín Rodríguez, en Martí. Y allí interpretó las más variadas obras: Cecilia Valdés, del maestro Gonzalo Roig; María Belén Chacón, de Rodrigo Prats y María la O, de mi cosecha.

Melodías de Roig, Prats, Anckermann, Sánchez de Fuentes, Grenet, Simons y mías, fueron estrenadas en diferentes conciertos en diversas épocas por la más genial intérprete que hemos tenido.

No puedo olvidar su creación de "Te odio", de Grenet.

Creó personajes radiales y de televisión. Tocó conmigo el piano a dos manos en infinidad de conciertos. Porque era una magnífica pianista, una "pianista de línea", como digo yo.

Algo más

La cultura de Rita asombraba. Hablaba de todo. Asimilaba cuanto leía y oía. Además, lo que sus bellos ojos veían, no lo olvidaban jamás.

Su nombre fue siempre timbre de gloria. Anunciarla era tener el teatro lleno por anticipado.

Allí

Estuve en el hospital Curie durante su gravedad. Pasé junto a la enferma toda la mañana. Desde las nueve hasta las dos. Se distrajo mucho conmigo.

Pero yo abandoné alicaído, angustiado, aquel centro. Me parecía imposible ver a aquella mujer tan bella, tan luminosa, que tenía risa de cascada, en condiciones de derrumbe físico.

Final

En su muerte, escribí una carta que leyó ante las cámaras de televisión Pepito Sánchez Arcilla. Envié unas flores. Las orquídeas del recuerdo.

Esta fue la última colaboración mía en la preciosa existencia de Rita Montaner.

Acostumbro a oír las noticias por la radio a las siete de la mañana.

Escuché la infausta nueva. Fue como un golpe en la cabeza, en el corazón, en el alma. Se me despedazó el sistema nervioso.

Pasé todo el día con el frasquito de bellergal en la mano.

Descanse en paz Rita Montaner. Rita la única. Rita de Cuba. Rita del Mundo.

Para mí, sencillamente, Rita… Rita Montaner. Un nombre que abarcó todo el arte.

Porque eso fue ella: ¡el arte en forma de mujer!

Rita Montaner. (LAISLAINFINITA)
 Fuente:
http://www.diariodecuba.com/cultura/10655-la-mas-genial-interprete-que-hemos-tenido-jamas

domingo, 15 de abril de 2012

El negocio de los teléfonos móviles (celulares) en Cuba.


Celulares en Cuba: ¿solución o problema?
Por: Carlos Alberto Pérez

Cuando hace apenas unos años la máxima dirección del país decidió expandir la telefonía celular a todos los cubanos, la pregunta de orden para muchos fue qué futuro tendría en la isla un mercado tan específico como este. O quizás, cómo un pueblo con tantas prioridades económicas se insertaría en este espacio tecnológico, que si bien ofrece a sus usuarios diversas ventajas y comodidades, también representa para todo cubano de a pie un particular reto cuando se trata de mantener de un solo bolsillo los elevados costes de adquisición de equipos, líneas, reparaciones, así como la mensualidad que se debe abonar a la compañía telefónica para mantener activo el servicio.

Pero lo cierto es que en apenas un año los abonados de la telefonía celular en Cuba superaron el millón, dejando atrás la similar cifra de teléfonos fijos que existen en todo el país, lo cual demuestra una marcada tendencia al incremento de la telefonía móvil en la isla. Tan es así, que según estadísticas ofrecidas por la empresa de telecomunicaciones cubana ETECSA, cada vez son más los cubanos que acuden a las oficinas de Cubacel a solicitar este servicio, hecho que sin lugar a dudas tiene sus mejores momentos durante las rebajas de tarifas, o a partir de las diferentes ofertas de promoción que se anuncian coyunturalmente según el plan estratégico de marketing de esta empresa.

Es por ello que con esta acelerada tendencia al incremento de usuarios, podemos dar casi por seguro que la telefonía celular en Cuba llegó para quedarse. Tal es así, que con las nuevas medidas de apertura en el país se pueden observar a simple vista cómo en diferentes lugares existen mesas con todo tipo de móviles a la venta, múltiples accesorios para estos, así como talleres de reparaciones, una nueva modalidad que ha venido cobrando mucha fuerza en los últimos meses.

Digamos que según aumenta la demanda, lógicamente también se ha incrementado este servicio, donde muchos técnicos especialistas en electrónica, cibernéticos y hasta cacharreros por cuenta propia, se hayan aventurado a abrir sus propios talleres donde se realizan (en algunos lugares con más eficiencia que en otros), servicios de defectación de equipos, limpieza, reparaciones, cambios de bandas de equipos, desbloqueos de móviles, flasheos, etc.

Competencia, imagen y calidad en los servicios: la experiencia de “La Clínica del Celular”.


 Aún falta mucho para que en Cuba se logre la cultura de marketing necesaria para poder triunfar como es debido. A nivel de Estado son contados los ejemplos en los que se trabaja correctamente esta fina línea que, en no pocos casos ha decidido la permanencia en el mercado de un producto o incluso, la quiebra o subsistencia de una determinada empresa.

Más crítica aún es la situación de los negocios particulares, donde son contados los casos que se han tomado el tema de la comunicación como el eje principal del éxito, pues de aquí deben partir estrategias, inversiones, identidad e imagen, y producto final, elementos que deben marchar juntos si realmente se desea alcanzar un tramo de ventaja dentro de tanta competencia.

Este es el caso de un grupo de jóvenes que decidieron emprender vereda por este riesgoso camino, en el cual se han tenido que desdoblar desde la teoría comunicacional hasta la práctica en sí misma, hecho que en muy poco tiempo los ha llevado a lograr un sello distintivo en imagen y calidad en los servicios. "Hace apenas dos años,  un amigo conocedor de la tecnología me sugirió que podríamos adentrarnos en este mundo de los celulares”, comentó Javier Ernesto Matos Soto, cuentapropista responsable del taller de telefonía móvil ubicado en la calle G entre 17 y 19, del Vedado capitalino.

“Vimos una oportunidad única, ya que los celulares comenzaban a tener auge en Cuba, así que nos dimos cuenta que este sería un negocio próspero, ya que la tecnología siempre está evolucionando, fallando, y los usuarios siempre van a necesitar un servicio que responda a este tipo de exigencias”, agregó Matos Soto.

Pero para llegar a caminar sin tropiezos hay que comenzar por pequeños pasos, poco a poco, aunando el empeño de todos en un mismo objetivo. Así lo experimentó Carluchín Vidal, otro integrante del equipo de la calle G, quien nos confesara que el local que ahora mismo utilizan era un garaje viejo repleto de trastos amontonados, así que la primera y gran tarea para lanzarse a esta aventura era limpiar el lugar y acondicionarlo según las exigencias requeridas.

“Estuvimos todo un fin de semana trabajando muy duro. Al ser esto un garaje tuvimos que abrir un hueco y poner un extractor, porque en verano sería como trabajar dentro de una sauna. Una vez limpio el local, lo pintamos y comenzamos a acomodar según la estética que habíamos acordado para el mismo. Así, de poco en poco y con el apoyo de muchos amigos, es que hemos podido llegar hasta este punto, que por supuesto, continuaremos mejorando paulatinamente en imagen, y atención al cliente”, explicó Vidal.

  En cuanto a la puesta en práctica del taller, Javier Matos insistió en que todo un compendio de elementos tendrían que estar listos antes de abrir a la población, pues según sus propias palabras “en este tipo de negocios uno no se puede desesperar; se debe ser muy hábil, pues hay que hacer estudios de mercado, aprender de la competencia, etc. Y precisamente son esos elementos los que al final hacen que la estrategia escogida marque la diferencia”.

Sobre la estrategia utilizada relató: “Partimos de un detallado Manual de Identidad, el cual encomendamos a un especialista partiendo de nuestras prioridades. De aquí fue que nos propusimos apartarnos del nombre cotidiano de Taller de celulares, por lo repetido y poco original. Surgió entonces la propuesta de “La Clínica del Celular”, un nombre que se ajusta con el objetivo real de las clínicas de salud. Por ejemplo, el color seleccionado para el local es un verde fuerte, bien vivo, parecido al de las batas que se llevan en estas clínicas. Y como ícono identificativo diseñamos una graciosa mascota, que simula a un celular alzando las manos (como símbolo del éxito) con un estetoscopio médico. Como vez, todos estos son detalles que por insignificantes que parezcan, nos han ayudado mucho a atraer clientes”, afirmó el especialista”.

 Pero con tantos años de retraso en la telefonía celular, lo cual se revierte en muy poca experiencia en servicios técnicos en la isla, es lógico que muchos usuarios se sientan recelosos e incluso desconfiados cuando acuden a estos talleres. “La verdad es que algunos son unos improvisados, y uno teme que lejos de resolver el problema se cree uno mayor, pero las recomendaciones corren de boca en boca, y por eso llegué hasta aquí, porque dicen que estos muchachones son los mejores”, explicaba el taxista Alexander Guerra mientras terminaban de reparar su equipo.

“Nuestra primicia siempre ha sido trabajar frente al cliente, para que vea lo que hacemos, nos pregunte sus dudas, y finalmente quede satisfecho con el trabajo. Ese es un sello de garantía infinito que les da a los clientes la seguridad de querer volver a nosotros cuando tenga otro problema”, enfatizaba Matos mientras maniobraba sobre el móvil de última tecnología Samsung Galaxy.

Pero, ¿quiénes son y cómo se preparan los técnicos que trabajan en esta clínica? ¿Cómo se actualizan de las nuevas tecnologías que constantemente salen al mercado? A estas interrogantes respondió el técnico cuentapropista:

“Algunos somos graduados de electrónica, otros de cibernética, y eso complementa unas cosas con otras, pues básicamente los fundamentos de la electrónica son los mismos, solo que hay que adaptarlos a las nuevas tecnologías. No obstante, siempre estamos actualizándonos estudiando catálogos, folletos, manuales que nos llegan por diferentes vías. Lo otro ya queda en el talento de cada cual y sobre todo, en la constante práctica.”

Pero como todo lo que brilla no es oro, quisimos consultar a algunos clientes sobre los precios de productos y servicios; diversidad de opiniones que confluyó básicamente en el criterio de que aún resulta demasiado caro hacer frente a las ofertas y servicios técnicos tanto en talleres particulares como en establecimientos del Estado. “A veces lo barato sale caro, eso es un hecho”, acotaba enfáticamente Silvia Chong, quien dice haber visitado tres veces un taller en Marianao por el mismo problema. “Uno de estas cosas no sabe nada, pero a veces quien dice ser técnico sabe menos. Esta gente (La Clínica del Celular) son muy profesionales, y siempre dan garantía que eso es muy importante, pero para mí que no gano CUC ni me mandan dinero del extranjero resulta un serio problema cada vez que tengo que acudir hasta acá”.

Según Erick Fleites, un técnico de telefonía celular residente en Punta Brava, barrio situado a las afueras de la capital cubana, “los precios de los equipos, las piezas, así como el de los servicios varían por zonas. En Playa o el Vedado, por razones obvias todo es mucho más caro que aquí, que es un pueblo casi de campo y con mucho menos estatus económico”. Así funciona generalmente con otros municipios y provincias, aunque ojo, hay determinadas cosas que sí no varían sus precios sea donde sea”.

Alexander Álvarez Fernández, un cliente de la Isla de la Juventud.

Pero si de gastos hablamos también debemos tener en cuenta que no solo resulta caro el pago por los servicios, o las piezas de repuesto, sino que en algunos casos el desespero lanza a la travesía interprovincial a más de uno. Este es el caso de Alexander Alvares Fernández, quién atravesó el mar desde la Isla de la Juventud hasta La Habana en busca del taller de la calle G, “el que salió por el noticiero”, decía en referencia a un reportaje publicado un tiempo atrás por la televisión cubana. “En la Isla me dijeron que ellos no sabían desbloquear este HTC, así que me sugirieron que viniera a La Habana, que este móvil era para grandes ligas”.

Si para este caso concluimos que entre el pasaje del transporte, los gastos de alimentación y alojamientos, además hay que incluirles el debito por su servicio en moneda libremente convertible, lo cierto es que se torna extremadamente caro y engorroso resolver un problema que ni siquiera tendría que haber llegado llamársele así mismo de tal modo. No obstante a sus esfuerzos, Alvares Fernández se reconoció impresionado con el tratamiento que le fue dado a su equipo, ya que solo demoró tres minutos en La Clínica y a su servicio de desbloqueo se le dio garantía de por vida.

Casos como estos los podemos encontrar a menudo, y si es cierto que este último ejemplo suele ser la parte más crítica del asunto, no deja de ser menos importante por cotidiano que parezca el hecho de que cada usuario de telefonía móvil en la isla asuma como todo un sacrificio lo que a estas alturas no debería representar preocupación alguna.

Entonces, ¿es la telefonía celular en Cuba una solución o una preocupación constante a la subsistencia de nuestra economía? A mí, lo que sí me queda claro; es que a pesar de sus conocidas bondades, ésta nos ha tomado de rehenes para exigirnos a cada día el pago de una deuda interminable.
Fuente:
http://lachiringa.wordpress.com

Nota aclaratoria:
Carlos Alberto Pérez es un articulista del blog La chiringa de Cuba. Blog que, sin ser oficialista, no es disidente, ni tampoco contestatario, ni mucho menos opositor a la tiranía castro comunista. Los escritores de ese blog son cubanos nacidos, criados y formados dentro de la castro robolución. Son un producto más de la misma. Para algunos de  ellos Cuba es lo máximo. A veces se muestran confundidos y hasta preocupados por la realidad socio económica y cultural que los envuelve, otras veces  se muestran conformistas con el destino que les ha tocado vivir en dependencia del tema que aborden. En ocasiones son hasta muy optimistas y escriben largos panegíricos sobre los supuestos cambios y aperturas del raulato. Al parecer algunos de ellos se bañan con quimbombó diariamente y se ocupan de alimentarse muy bien para que por sus venas siga corriendo sangre de horchata.
He publicado este artículo como muestra del acontecer diario en Cuba y porque aborda un tema interesante: el negocio de los celulares en Cuba, los precios, los costos y las preocupaciones.
Esperanza E Serrano

jueves, 5 de abril de 2012

Desde Cuba: "Silencio y naturaleza de los cambios"

 
Por Wendy Guerra
No vivimos en una transición pero ya no somos los mismos. Hay asuntos que pasaron de moda y que estamos a punto de perder. Así, poco a poco, dejaremos de ser y estar en un país intraducible. Creo que ésta será la forma en que cambiarán. Ciertas cosas en Cuba caerán en desuso, dejarán de ser lo que fueron, se esclarecerá o perderá su significado y, tal vez, serán sustituidas mecánicamente sin darle la importancia (a detalles) que deberían aparecer en nuestra memoria ante el serio hecho de un cambio.
Sobre las utopías haremos castillos de olvido, volviéndonos prácticos y operativos. Encenderemos las zonas oscuras de nuestra realidad, pero, nos miraremos en el espejo buscando en el fondo de nuestros ojos la incoherencia y la coherencia de una posible autobiografía. Sin esta revisión personal no habrá limpieza en el recuento, que transita de lo personal a lo colectivo. Repito, ya no seremos los mismos, y apresurando el paso intentaremos no culpar, no culparnos, para continuar la cotidianidad como personas civilizadas que desean subir un escalón humano, aquel que nos prometieron los mayores, pero que solo nuestro referente y necesidad de invención puede conseguir.
Sí, vamos dejando atrás esos asuntos inexplicables, endémicos.
Ya no discutimos como antes sobre la famosa libreta de abastecimiento, porque a diario, vamos por el pan, solo la utilizamos para “sacar” unos pocos productos que “llegan” como caídos del cielo. Ya ni existen aquellos cupones (O-12) (A-33) de la otra libreta (rosada o verde) con la que te comprabas o esto o aquello para vestir, untarte, asearte. Un día, subrepticiamente, desapareció de nuestras manos el modo de comprar textiles y botones, zapatos, agujas o desodorantes por la otra normativa disponible para racionar, fraccionar, compartir. ¿Preguntamos por ello? No, lo compramos en la moneda que no percibimos, y de eso ni se habla.
Hemos dejado de firmar el libro de las guardias del CDR, porque las cuadras parecen habitadas por nuevos vecinos, o deshabitadas por la vigilancia colectiva. El ojo sigue avizor, pero: ¿y las guardias?
No pasamos cables o telegramas, muy pocos ciudadanos tienen emails y nos comunicamos más a larga distancia, que en el cara a cara de toda la vida. Demasiado juntos en la distancia, demasiado lejos en esta cercanía.
Las personas que viajan al extranjero ya no pasan por “La Internacional”, aquella tienda en la que prestaban “abrigos y sombreros rusos” para cuidarnos del frío. Ya no salimos con las mismas maletas, ahora, perdidos en el mar de viajeros universales los cubanos intentamos integrarnos al mundo.
Poco a poco se extinguen los “mechones” para alumbrarnos, las maletas de palo, los coladores de café y reverberos chamuscados; los teléfonos públicos se oxidan dispersos por la ciudad y los mosquiteros son casi escenografía para la televisión nacional, que también va cambiando con demasiadas bajas de rostros conocidos y añorados.
Los radios vienen a hacer un lastimoso objeto del pasado, y mira que a los cubanos nos acompaña LA RADIO. ¿Quién sería yo sin la radio?
El Citrogal, las bolsas de agua caliente, el Algirol y el Mercurocromo siguen resultando útiles, pero hoy los compramos con otros nombres y en otra moneda, que, a su vez, usamos solo para adquirir un billete que nos permita realizar la operación mercantil. Nuestra moneda aparece, sí, en ese breve espacio que va de la ganancia a la conversión.
Las máquinas de escribir pasaron de moda aquí y en todo el mundo, pero los antiguos carros americanos nos siguen trasladando de La Habana Vieja a la playa, de la playa al sitio dónde se pueda llegar sin cruzar el túnel de la bahía. Son pocos los novios que esperan “la confronta” para volver a casa, cuando en los elegantes garajes del residencial Miramar se alzan y despiertan improvisadas cafeterías para desayunar.
Hemos dejado de despedirnos para siempre. La eternidad acorta su plazo. Sabemos que pronto nos volveremos a encontrar. No esperamos a que vengan, intentamos reencontrarlos, aunque se trate de una larga película donde, solo en los créditos, notamos cuánto hemos cambiado en el camino.
Somos una vía de reencuentro, para ir y venir, no un puente elevadizo, no un canal de malos entendidos, somos una vía que nos conduce a la revisión de una memoria que por fin nos concilie.
La ciudad poco a poco se va enrejando y las viejas ruinas se restauran para descubrir edificios que antes nos parecían laberintos perdidos. Donde vivía el trovador Iván Latour ahora despierta el artista visual Dagoberto (El Carpintero). Poco a poco vamos mutando, y en esa silenciosa lentitud está la verdadera naturaleza de los cambios.
Como el algodón al que le pones las semillas en el germinador, como en el verde y lento brote del experimento escolar, silenciosos, advertimos lo que antes fue prohibido, hoy permitido… y luego será natural. Volveremos a estar con los ausentes, recorriendo con horror asuntos tan en desuso como el odio.

Tomado de
http://www.elmundo.es/blogs/

martes, 3 de abril de 2012

15 cartas inéditas de Ernest Hemingway en la Biblioteca John F Kennedy

Fechadas entre 1953 y 1960, las misivas están dirigidas a su amigo el aristócrata veneciano Gianfranco Ivancich, cuya hermana Adriana inspiró al escritor dos de sus obras maestras

                                        ABC : Ernest Hemingway en su sanctasanctorum de Finca Vigía



«Sí que te extrañé. Extraño a Tío Willie. He tenido que dispararle a gente, pero nunca a nadie que haya conocido y amado 11 años. Tampoco a nadie que ronroneara con dos patas rotas». Tío Willie era el gato de Ernest Hemingway, al que no le quedó más remedio que sacrificar tras ser atropellado por un coche en Cuba, un 22 febrero de 1953. Le dolía el corazón al viejo ante la mar, el mar, al pescador de almas, al boxeador de la vida, que no quería ver sufrir a tan digno animal literario.
Ve la luz un Hemingway que devora al «macho»: tierno, gentil, sensible
ABC
Fragmento de una de las cartas
Un Hemingway tierno, sensible, emocionado se confiesa así, por carta, a su amigo Gianfranco Ivancich -apellido ilustre de la aristocracia italiana-, a quien había conocido en un bar de Venecia en 1949. Las heridas de guerra en las piernas les unieron, e inmediatamente entablaron una conversación sobre sus experiencias en el frente bélico. Fue el comienzo de una gran amistad, de una hermosa e inédita relación epistolar, que ahora se acaba de hacer pública por vez primera.
Gracias a Gianfranco, Hemingway conoció a la hermana de aquél, Adriana Ivancich, que le inspiró uno de los personajes principales de su novela «Al otro lado del río y entre los árboles», y también la obra ganadora del Pulitzer «El viejo y el mar», durante su estancia en Cuba en 1950. Hemingway se había enamorado platónicamente de Adriana, su Renata, de diecinueve años de edad, su baronesa, tras compartir con ella una cacería de patos en Italia.
Las cartas están fechadas entre 1953 y 1960, un año antes de que un 2 de julio de 1961 Hemingway amaneciera temprano, abriera su almario, escogiera un arma del armario y se marchara del mundanal ruido. Redactadas a máquina o con su arabesca caligrafía, algunas misivas llegaban a la Venecia sin él en sobres personalizados de papel cebolla desde su residencia en la Finca Vigía en Cuba. En otras ocasiones, el premio Nobel remitía las cartas desde Ketchum, Kilimanjaro, Idaho, Nairobi, París y Madrid, ora en cacerías ora desde la quietud del reposo del guerrero.
Este lado sensible y emocionado, desconocido, del gran autor ha visto la luz tras ser encontradas quince de estas cartas en una caja con documentos de Hemingway que poseía la Biblioteca presidencial de la Fundación John F. Kennedy Foundation. Los especialistas que las han analizado coinciden en que los textos proyectan un aspecto de Hemingway diametralmente opuesto a su universo de guerra, tauromaquia, pesca y caza. En estas cartas, la humanidad de don Ernesto es una Fiesta.

Lucha feroz del «macho»

La Fundación de la biblioteca Kennedy [el presidente de Estados Unidos era un admirador rendido de Hemingway, y permitió a la cuarta esposa del escritor, María, viajar a Cuba, a pesar de la prohibición, para recuperar los papeles de la familia y sus pertenencias] compró las cartas a Gianfranco Ivancich en noviembre pasado. La comisaria de la Colección Hemingway, Susan Wrynn, viajó hasta Italia para reunirse con el anciano destinatario en Italia, Gianfranco Ivancich. «Todavía escribe cada mañana», dijo, «Hemingway lo alentó para que lo hiciera». «En conjunto, las cartas muestran que Ernest Hemingway poseía un lado gentil [alejado del compartimento de «macho» con el que había sido encasillado], y que era alguien que apartaba su tiempo para ser paternal y nutrir a un joven amigo», señala Susan Beegel, editora de la publicación académica The Hemingway Review.
Ve la luz un Hemingway que devora al «macho»: tierno, gentil, sensible
ABC
Hemingway y Adriana
La carta de Hemingway sobre la muerte de su felino amigo Tío Willie plantea la lucha feroz del escritor por separar su vida privada de la pública. Hemingway relata cómo un grupo de turistas llega a su villa ese día tan fatídico. De repente, alguien se ofrece a sacrificar al animal, pero él añade que no podía arriesgarse. «Todavía tenía el rifle y les expliqué que habían llegado en un mal momento; les pedí que entendieran y que se fueran», escribe Hemingway a Gianfranco. Pero no logró convencer a uno de ellos, que le espetó: «Hemos llegado en el momento más interesante, a tiempo para ver al gran Hemingway llorar porque tiene que matar a un gato». Y Hemingway escribe a su amigo: «Yo le humillé como debe ser humillado, omito detalles».
Hemingway llamaba a Gianfranco Ivancich «hermano», «amigo potable de buena calidad» y con frecuencia firmaba las cartas como «Mr. Papá» o «Papá». En otra cuartilla que le envía en abril de 1953, Hemingway le informa a su «hermano» de que «el hígado de Mr. Papá, los riñones y la presión arterial están ganando consistencia en casi todas las pruebas que los médicos están haciéndome»; y también le anota que su cabeza está trabajando «rápido, fuerte y alegre». Aunque él dice que ha terminado un libro en ese momento, y tres cuartas partes de otro, le advierte: «Ninguno para su publicación este año sin embargo, ya que el impuesto sobre la renta es tan alto que los ingresos nos pondrían en una pobre casa».

Y siempre la baronesa Adriana

En una de las últimas cartas, de fecha 30 de mayo 1960, Hemingway confiesa: «He trabajado terriblemente duro. Llevo escritas más de 100.000 palabras desde finales de enero y todos los días cuando termino estoy demasiado cansado como para escribir cartas». Esas cien mil palabras quizás podrían corresponder a «París era una Fiesta», una de sus novelas póstumas, que se publicó en 1964.
Al final de todos sus renglones íntimos, Ernest Hemingway le preguntana siempre a Gianfranco por su hermana Adriana, su amor platónico, su baronesa del alma.