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viernes, 14 de abril de 2017

martes, 11 de abril de 2017

sábado, 8 de abril de 2017

Hoy no es el fin del mundo

 Hoy no tocaré tus manos con mi aliento,
ni te regalaré una lluvia de estrellas...
Esta vez el río no llegará a mi almohada,
mi cuerpo se refugia entre las rosas
Esta vez la luna tiene prohibido visitarme
no le temo a los fantasmas de la noche,
ni al aullido de los perros lobos,
ni a las lechuzas que salen por el día.
Ya no busco la luz entre las sombras.
Hace siglos se imprimieron las letras;
las brujas abandonaron las escobas,
y los magos se ocultaron tras las ceibas.
El ciego no ha perdido los ojos,
ni el sordo las orejas. 

El mundo gira y gira sin parar 
y los viejos cuentan
las historias que a nadie le interesan.
Si el alacrán muerde su cola
muere revolcado en su ponzoña.
El lagarto muta su color
se arrastra y sigue su camino.
Hace tiempo descubrí
que soy la artífice de mi vida,
de mis sueños, mis triunfos y mis fracasos...
Soy responsable de vivir como Dios manda.
Hoy no toco el cielo con mis manos,
ni te invito a saltar desde el abismo.
Hoy el mar se ha detenido en mi puerta,
ya amanece y no naufrago.
Esperanza E Serrano
Nueva Gerona, mayo 1996

Momias en los puertos

Momias en los puertos,
jinetes sin cabezas,
crucifijos de alambres,
obelisco de papel,
carteles en los muros,
música de contrabando,
plegarias inoportunas,
un adiós que no se dice,
una mirada que se esconde.
Ecos de lejanía,
sueños en las enredaderas
del silencio sepultado en el olvido,
un niño que reclama su presente,
un viejo que agoniza en su futuro,
una isla que flota a la deriva,
un congreso que cierra sus salidas.
Siglo iluminado,
vestido  de noches sin estrellas, 
sin luna llena,
mármol fragmentado de armonía,
un mar que se cuece en su agonía,
un cielo despejado de alegría,
 a los lejos una playa que no es mía,
pasa el tiempo y no lo creo;
se escapan de mis manos 
las palomas para luego morir
heridas de ternura.
Un ciervo pasa indiferente,
las grullas se sientan en la esquina,
otra vez la mata de gardenia
está sedienta y las rosas
no florecen  estos días.
Otoño imperfecto,
frío devastador de soledades,
improperios ceñidos de añoranzas.
¡Cuanto diera por no verte a mi costado!,
absurdo infinito de reclamos,
reconstruido en tedio cotidiano,
abaratado de trastornos bartolientos,
de lujurias amortajadas de codicias,
de desidia; 
de bisuterías hipócritas
de bazares baratos.
No está cerca, 
ni lejos, 
ni escondido
 -quizás tal vez no exista-
el apocalipsis  de un imperio 
levantado en las mentiras.
Golpeo las teclas de la laptop,
gira la noria enloquecida,
 las momias aterciopeladas de rencores
se atrincheran en los puertos,
las naves se alejan
cargadas del "mañana dirá".

Letanía,
 letanía carcomida
de esperanzas,
roto el verbo:
¡ No hay acción!
Esperanza E Serrano
Brandon, Fl
Octubre 2013