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lunes, 27 de junio de 2011

Una historia realmente conmovedora.

En una cena de una escuela de niños con capacidades especiales, el padre de un estudiante pronunció un discurso que nunca será olvidado por las personas que lo escucharon.

Después de felicitar y exaltar a la escuela y a todos los que trabajan en ella, este padre hizo una pregunta: ¿Cuando no hay agentes externos que interfieran con la naturaleza, el orden natural de las cosas alcanza la perfección?
Mi hijo, Herbert, no puede aprender como otros niños lo hacen. No puede entender las cosas como otros niños. ¿Dónde está el orden natural de las cosas en mi hijo?
La audiencia quedó impactada por la pregunta.
El padre del niño continuó diciendo:
-Yo creo que cuando un niño como Herbert, física y mentalmente discapacitado, viene al mundo, una oportunidad de ver la naturaleza humana se presenta, y se manifiesta en la forma en la que otras personas tratan a ese niño'.

Entonces contó que un día caminaba con su hijo Herbert cerca de un parque donde algunos niños jugaban baseball. Herbert le preguntó a su padre:
-¿Crees que me dejen jugar?'

Su padre sabía que a la mayoría de los niños no les gustaría que alguien como Herbert jugara en su equipo, pero el padre también entendió que si le permitían jugar a su hijo, le darían un sentido de pertenencia muy necesario y la confianza de ser aceptado por otros a pesar de sus habilidades especiales.

El padre de Herbert se acercó a uno de los niños que estaban jugando y le preguntó (sin esperar mucho) si Herbert podría jugar. El niño miró alrededor por alguien que lo aconsejara y le dijo:
-Estamos perdiendo por seis carreras y el juego esta en la octava entrada. Supongo que puede unirse a nuestro equipo trataremos de ponerlo al bate en la novena entrada'.

Herbert se desplazó con dificultad hasta la banca y con una amplia sonrisa, se puso la camisa del equipo mientras su padre lo contemplaba con lágrimas en los ojos por la emoción.
Los otros niños vieron la felicidad del padre cuando su hijo era aceptado.

Al final de la octava entrada, el equipo de Herbert logró anotar algunas carreras pero aún estaban detrás en el
marcador por tres.

Al inicio de la novena entrada, Herbert se puso un guante y jugó en el jardín derecho. Aunque ninguna pelota llegó a Herbert, estaba obviamente extasiado solo por estar en el juego y en el campo, sonriendo de oreja a oreja mientras su padre lo animaba desde las graderías.

Al final de la novena entrada, el equipo de Herbert anotó de nuevo. Ahora con dos 'outs' y las bases llenas la carrera para obtener el triunfo era una posibilidad y Herbert era el siguiente en batear.

Con esa situación, ¿dejarían a Herbert batear y renunciar a la posibilidad de ganar el juego? Sorprendentemente, Herbert estaba al bate. Todos sabían que un solo 'hit' era imposible por que Herbert no sabía ni como agarrar el bate correctamente, mucho menos pegarle a la bola.

Sin embargo, mientras Herbert se paraba sobre la base, el 'pitcher' reconoció que el otro equipo estaba dispuesto a perder para permitirle a Herbert un gran momento en su vida, se movió unos pasos al frente y tiro la bola muy suavemente para que Herbert pudiera, al menos, hacer contacto con ella.

El primer tiro llegó y Herbert abanicó torpemente y falló. El 'pitcher' de nuevo se adelantó unos pasos para tirar la bola suavemente hacia el bateador. Cuando el tiro se realizó Herbert abanicó y golpeó la bola suavemente justo enfrente del 'pitcher'.

El juego podría haber terminado. El 'pitcher' podria haber recogido la bola y haberla tirado a primera base. Herbert hubiera quedado fuera y habría sido el final del juego. Pero, el
'pitcher' tiró la bola sobre la cabeza del niño en primera base, fuera del alcance del resto de sus compañeros de equipo.

Todos desde las graderías y los jugadores de ambos equipos empezaron a gritar:
_ 'Herbert corre a primera base, corre a primera'.
Nunca en su vida Herbert había corrido esa distancia, pero logró llegar a primera base. Corrió justo sobre la línea, con los ojos muy abiertos y sobresaltado. Todos gritaban:
-'¡Corre a segunda!'
Recobrando el aliento, Herbert con dificultad corrió hacia la segunda base. Para el momento en que Herbert llegó a segunda base el niño del jardín derecho tenia la bola...el niño más
pequeño en el equipo y que sabía que tenía la oportunidad de ser el héroe del día.

El podía haber tirado la bola a segunda base, pero entendió las intenciones del 'pitcher' y tiró la bola alto, sobre la cabeza del niño en tercera base. Herbert corrió a tercera base mientras que los corredores delante de él hicieron un círculo alrededor de la base.

Cuando Herbert llegó a tercera, los niños de ambos equipos, y los espectadores, estaban de pie gritando:
- '¡Corre a 'home'! Corre'.

Herbert corrió al 'home', se paró en la base y fue vitoreado como el héroe que bateó el 'grand slam' y ganó el juego para su equipo. 'Ese día', dijo el padre con lágrimas bajando por su rostro,'los niños de ambos equipos ayudaron a mi hijo y con ello le regalaron a este mundo un trozo de verdadero amor y humanismo'.

Herbert no sobrevivió otro verano. Murió ese invierno con la satisfacción de haber hecho aquel día, algo extraordinario que lo convirtió en el héroe del día gracias al calor humano, a la bondad y a la solidaridad que le brindaron otros seres más aventajados que él.

viernes, 24 de junio de 2011

El Hombre que, con una bala en el pecho, fue capaz de pronunciar un discurso.

Foto. Theodore Roosevelt, (0ct 27,1858 - enero 6, 1919) vigésimo sexto presidente de Estados Unidos de America




El discurso que dio Theodore Roosevelt con una bala en el pecho
Por Alfred López
El 14 de octubre de 1912, Theodore Roosevelt, el que fuera vigésimo sexto Presidente de los Estados Unidos entre los años 1901 y 1909, se encontraba en Milwaukee (Wisconsin) con la intención de dar un discurso.
Tres años después de haber dejado la presidencia y debido al gran descontento que había en la sociedad norteamericana con su sucesor en el cargo, William Howard Taft, el Partido Progresista lo presentaba como candidato a las elecciones presidenciales que debían celebrarse en 1913.
Esa precampaña lo llevó hasta aquel lugar para dar un discurso delante de centenares de seguidores, dispuestos a escuchar sus palabras.
Llegó a la estación de Milwaukee a las cinco de la tarde y tras reunirse con sus colaboradores se dirigieron al Hotel Gilpatrick, lugar en el que cenó y de donde salía cuando una multitud lo esperaba y clamaba frente a él.
Entre la marabunta de personas se encontraba John Schrank, (Foto a la izquierda) un anarquista de baja estatura y que encañonaba un revólver del calibre 32.
En el momento en que Roosevelt subió al vehículo descapotado y agitaba su sombrero saludando a los presentes, Schrank dio unos pasos hacia él y disparó un tiro a bocajarro.
La trayectoria de la bala se dirigió hacia la zona del corazón, pero el grueso manuscrito del discurso de 50 hojas que portaba el ex presidente en el bolsillo interior de su capa hizo de amortiguación, como si de un chaleco antibalas se tratase.
Varios hombres del séquito de Roosevelt se abalanzaron sobre el criminal, pudiendo apresarlo y tirarlo contra el suelo.
Todo ocurrió en poquísimos segundos. El ex presidente no era consciente de que había recibido el impacto de un disparo en su pecho y observaba con curiosidad la escena de lo que ocurría a pocos metros de él.
Tras ser informado de lo sucedido, Theodore Roosevelt se negó a ser trasladado al hospital y quiso dirigirse al lugar donde debía dar su discurso.
Las únicas palabras que John Schrank dijo, al ser preguntado por el motivo de su atentado, fueron:
"Cualquier hombre que busca un tercer mandato debería ser fusilado"
Un médico le echó un rápido examen al candidato presidencial allí mismo y dijo que solo se trataba de una herida superficial.
Roosevelt se dirigió al auditorio y dio un largo discurso de una hora de duración. Mientras tenía las hojas del manuscrito en la mano los presentes podían observar como tenía un agujero en el centro.


Empezó el discurso mostrando el manuscrito (foto a la derecha) al auditorio y diciendo:
"Amigos, voy a pedirles que sean lo más silenciosos posible. No sé si ustedes saben que he sido herido, pero se necesita más que eso para matar a un alce. Afortunadamente, yo tenía mi manuscrito, para que vean que les iba a pronunciar un discurso largo, y por ahí es por donde la bala atravesó y, probablemente, me salvó evitando que entrara en mi corazón. La bala está alojada en mí pecho, por eso no puedo hacer un discurso muy largo, pero voy a tratar de hacerlo lo mejor posible."
Tras su discurso, Theodore Roosevelt se desplomó y fue trasladado al hospital. Allí determinaron que era un autentico peligro extraerle la bala del pecho y ahí la conservó hasta su muerte en 1919.
Fuentes: historybuff / dcaligari
Nota:


Theodore Roosevelt no logró el tercer mandato. Fue derrotado en las urnas en 1912 por el demócrata Woodrow Wilson.

jueves, 23 de junio de 2011

Este loco arrebatado llamado Joaquin Sabina!

Ese loco de Sabina, sin querer queriendo, es capaz de hablar de todo lo que se le ocurra en una canción. De la cotidianidad nutre sus versos. Con su voz desgarrada, ya gastada de tantas noches de parrandas, conciertos, aventuras y desventuras, con su guitarra a cuesta y un buen sermón en los labios, este Sabina sorprende y aunque es más de izquierda que de centro, no sé por qué este hombre, desgarbado y alocado, cada vez que lo escucho me hace pensar.

Como te digo la Co te digo la O


A España y a La Habana metió en su desparpajada descarga:

-"¿Que si nos gustó La Habana?
Hija mía, No nos va a gustar!
a una la reciben con ese Caribe y ese malecón,
¿Y la gente? ...super maja... no sé, diferente,
...y eso que el bloqueo los dejó
... no digo que feos
porque feos no son,
y hasta el más negrito tiene educacion.
...pero pobrecitos, flaquitos, flaquitos...
y sin libertad...
pa abreviar el cuento: Que no fisfruté,
que no vuelvo más, que no vuelvo más...

lunes, 20 de junio de 2011

Los principales corruptos son los que llevan más de 50 años en el poder

"La corrupción en Cuba empieza por la política, y los principales corruptos son aquellos que después de más de cincuenta años no quieren abandonar el poder."
No hay juicios por corrupción en Cuba, ha afirmado Julio Aleaga Pesant, no son algunos empresarios y burócratas los corruptos en el país. La corrupción empieza por la política, y los principales corruptos son aquellos que después de más de cincuenta años no quieren abandonar el poder, ha recalcado.

“Los juicios a personajes corruptos en Cuba acaparan la atención de muchos, unos para convencernos de que la revolución está irremediablemente podrida y otros porque acaban de descubrir que no es inmune a los pecados mundanos”, ha escrito el corresponsal de BBC Mundo en La Habana, Fernando Ravsberg, en un texto aparecido en su blog Cartas desde Cuba.

El licenciado en Historia del Arte y periodista Julio Aleaga Pesant, sin embargo, asegura que lo que ocurre en la actualidad no es un proceso de saneamiento jurídico sino un ajuste de cuentas entre grupos políticos y que las reformas no pasan por un proceso de encarcelamiento de personas sino por una liberalización de la sociedad.

“Los que no supieron, quisieron o pudieran movilizar su lealtad del grupo de Fidel Castro al grupo de Raúl, o en algún momento despreciaron el poder de este último, lo están pagando con la cárcel”, ha puntualizado Aleaga Pesant.

Ravsberg había enunciado en su reporte titulado Corrupción de alto vuelo que "la victoria contra la corrupción es pírrica si no se ataca en las alturas, se pueden llenar las cárceles de revendedores callejeros pero el mal se reproducirá mientras no se meta tras las rejas al dirigente que desvía los recursos hacia el mercado negro".

Para Aleaga Pesant el asunto va más allá de los hermanos Marambios, Alejandro Roca o el grupo de Sol y Son o Río Zaza, y lo que se están sancionando no es la corrupción sino la deslealtad.

El periodista independiente cubano, ha opinado que Raúl Castro comenzó a deshacerse, en primer término, del primer cordón cercano a Fidel Castro: Felipe Pérez Roque, Carlos Lage, Remírez Estenoz, Hassan Pérez, Otto Rivero, y ahora les pasa la cuenta a los testaferros: los que movían las cuentas bancarias de Fidel Castro, ha dicho: los hermanos Marambios, el general Rogelio Acevedo, quien se encuentra en “plan pijama”.

El despacho de Ravsberg señala que “hay quienes aseguran que aún no han pasado por los tribunales "todos los que son", no lo dudo pero apuesto a que los juicios continuarán, otros dirigentes implicados hacen cola para sentarse en el banquillo de los acusados”.

“La sanciones presentan una gradación que tiene que ver con el nivel de resistencia que “los sancionados” hayan puesto al mandato de Raúl Castro y el nivel de venganza que recae sobre ellos”, ha explicado Aleaga Pesant. “Unos van al calabozo y otros, simplemente, desaparecen de la vida política”. El caso de Alejandro Roca es distinto a los de Aída García, Jorge Luis Sierra Cruz, Juan Contino; Roca fue a la cárcel, los otros fueron removidos de sus cargos”.

Coincide Pesant con Ravsberg al ndicar que faltan muchos por comparecer al “banquillo de los acusados", sólo que el corresponsal de BCC Mundo no se atreve a ningún nombre, mientras el periodista independiente señala al general Ulises Rosales del Toro, responsable de la destrucción de la industria cubana, quien permanece como ministro de Agricultura, y a nadie se le ocurre juzgarlo.

En una clara alusión al proceso de excarcelaciones -con destierros- de prisioneros políticos que emprendió el gobierno cubano, tras un acuerdo con la iglesia católica y el Ejecutivo español, Ravsberg apunta en su texto que “vaciar las prisiones de opositores que no implican ningún riesgo político real para el gobierno y llenarlas con burócratas corruptos que carcomen la nación por dentro parece la estrategia más sensata de parte de aquellos que intentan salvar el sistema”.

Pero el periodista independiente asegura que el sistema judicial cubano sigue estando marcado por los intereses políticos y es incapaz de mantener una línea estable que consolide las instituciones jurídicas del Estado en igualdad de condiciones para todos los ciudadanos, y señala que la disidencia es un peligro permanente para el gobierno y por eso es, y ha sido, maltratada y condenada a largas e injustas condenas.

Concluye Aleaga Pesant que no se está combatiendo la corrupción sino consolidando el poder de Raúl Castro por medio de la venganza, y explica que si Fidel Castro usaba la justicia como un acto de escarmiento, Raúl la usa como un acto de venganza, con lo que se maltrata al propio sistema jurídico y el peor daño es a la institucionalidad del país.

Cuba, "corrupción de alto vuelo" y condenas por venganza Noticias Radio/TV Martí

domingo, 19 de junio de 2011

Silogismos


SILOGISMO 1:
Beber alcohol mata a las neuronas..
…las neuronas que mueren son las mas débiles..
...si mueren las más débiles quedan las mas fuertes e inteligentes.
Conclusión: cuanto más alcohol bebo más inteligente me hago

SILOGISMO 2:
Cuando bebemos alcohol en exceso acabamos borrachos..
..cuando estamos borrachos dormimos..
..mientras dormimos no cometemos pecados..
..si no cometemos pecados vamos al cielo..
Conclusión: para ir al cielo hay que ser un borracho
SILOGISMO 3:
Hoy en día los trabajadores no tienen tiempo para nada.
Sin embargo sabemos que los vagos tienen todo el tiempo del mundo.
El tiempo es dinero.
Por tanto los vagos tienen más dinero que los trabajadores.
Conclusión: para ser rico no hay que trabajar.

SILOGISMO 4:
Imagínate un trozo de queso suizo todo lleno de agujeros..
..cuanto mas queso mas agujeros..
Cada agujero ocupa el lugar en el que debería haber queso...por lo
tanto, cuanto mas agujeros menos queso..
Cuanto más queso, más agujeros y cuanto más agujeros menos queso..
¡¡¡ahh no jodas!!!
Conclusión: cuanto mas queso menos queso..

SILOGISMO 6:
A quien madruga Dios le ayuda..
Quien madruga duerme por la tarde..
Quien duerme por la tarde no duerme por la noche..
Quien no duerme por la noche sale de parranda..
Conclusión: Dios ayuda a los que salen de parranda.

SILOGISMO 7:
Dios es amor..
El amor es ciego..
Steve Wonder es ciego..
Conclusión: Steve Wonder es Dios!

SILOGISMO 8:
Siempre me dicen que soy un don nadie..
Nadie es perfecto..
Entonces, yo soy perfecto..
Pero solo Dios es perfecto..
O sea...yo soy Dios..
Uhmmm...si Steve Wonder es Dios..
Yo soy Steve Wonder!!!Maldita sea!!!...soy ciego!!! ouh!!!!!!!!!!
CONCLUSION
Si hoy publico esto, es porque no tenía nada que hacer, si tú lo estás leyendo es porque tampoco tienes nada que hacer, entonces, si tú no tienes nada que hacer, ni yo tampoco, eso quiere decir que disponemos de tiempo, y que somos tan ricos que podemos compartir una sonrisa.
¡Que tengas un lindo día!

Feliz día de los padres!


A todos los amigos que tienen la hermosa dicha de ser padre, les deseo que pasen un hermoso día lleno de felicidad, con mucho amor, y con mucha alegría, junto a sus seres queridos.

sábado, 18 de junio de 2011

Más oxigeno para la mafia de La Habana

Más agencias autorizadas para tramitar viajes y remesas a Cuba
Por REDACCION CAFEFUERTE

- El gobierno de Barack Obama autorizó las operaciones de tres nuevas agencias y la expansión de 14 sucursales para servicios de vuelos, envíos de remesas y paquetes a la isla.

Viajeros cubanos arriban al Aeropuerto Internacional de La Habana.
La Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro anunció la apertura de nuevas compañías y oficinas autorizadas para realizar negocios con Cuba, mayormente localizadas en el área de Miami.

Las tres nuevas agencias fueron establecidas en Pensylvania, Massachusetts y Nuevo México.

Desde el pasado junio, la OFAC ha autorizado más de 40 nuevas agencias y 38 sucursales en todo el país para tramitar viajes y remesas a la isla.

La proliferación de estas oficinas especializadas en negocios con Cuba es una tendencia creciente desde que la Casa Balnca anunció las primeras medidas de flexibilización de visitas familiares en el 2009.

Pero el crecimientose disparó después que Obama amplió su estrategia para promover los contactos pueblo a pueblo el pasado enero y numerosas instituciones estadounidenses están ofreciendo paquetes de viajes académicos, religiosos, culturales y humanitarios como una alternativa legal para visitar la isla.

Compañias como Insight Cuba y ATI International tienen actualmente en sus sitios digitales ofertas para que los ciudadanos estadounidenses viajen a Cuba.

El Departamento del Tesoro también ha autorizado este año 10 nuevos aeropuertos para operar vuelos fletados con destino a Cuba, lo que suma en total 13 ciudades desde donde podrá viajarse directamente a la isla. Actualmente sólo operan vuelos directos desde Miami, Nueva York y Los Angeles.

Se espera que el aeropuerto internacional de Tampa comience a ofrecer vuelos chárter a Cuba el próximo agosto.

¿Y el precio de los pasajes?

De acuerdo con estadísticas oficiales, unos 340 mil cubanos y cubanoamericanos residentes en Estados Unidos viajaron a la isla en el 2010, lo que marcó una subida del 13 por ciento de pasajeros.

Se calcula que el flujo de viajeros podría alcanzar entre 400 mil y medio millón durante el presente año. Sin embargo, el incremento dependerá sustancialmente del precio de los pasajes, que no han bajado tanto como se esperaba durante la temporada de verano.

“El principal problema que enfrenta la industria para bajar el costo de los pasajes es el elevado precio de la gasolina y el efecto de la especulación de mediadores que compran los asientos y los revenden a las agencias pequeñas para obtener ganancias mayores”, consideró el empresario Pedro González Munné, director de la firma Cuba Promotions, en Miami.

El precio promedio de un pasaje a La Habana está actualmente en $320 dólares, sin contar los impuestos y el seguro médico que exigen las autoridades cubanas desde el pasado año.

La OFAC actualiza regularmente la lista de compañías acreditadas para negociar con Cuba. El más reciente informe tiene fecha del 10 de junio. Alrededor de 300 agencias operan viajes, envíos de paquetes y remesas a Cuba desde Estados Unidos.

La lista completa de las nuevas agencias y sucursales autorizadas por la OFAC, con la fecha de su aprobación, es la siguiente:

NUEVAS AGENCIAS
1- Apple Vacations, Newtown Square, Pensylvania (04/15/2011)
2- Odysseys Unlimited, Newton, Massachusetts (04/27/2011)
3- Buenos Travels, Ranchos de Taos, Nuevo México (05/20/2011)

NUEVAS SUCURSALES
1- Arkadys Travel Logistics, Hialeah (04/26/2011)
2- Atenas de Cuba Travel, Miami (04/26/2011)
3- D N J Agencia de Viajes a Cuba, Miami (04/29/2011)
4- American Travel & Services, Miami (04/26/2011)
5- Miami Intex Travel, Hialeah (05/03/2011)
6- The Cuba Travel Express Solution Group, Miami (05/03/2011)
7- Zenaida’s Tours, Miami (05/03/2011)
8- Aspa Travel, Hialeah (05/06/2011)
9- Caribe Express Associates, Tampa (05/06/2011)
10- Cubava Traven & Services, Springtown, Texas (05/06/2011)
11- A Aires D’Cuba Inc, Miami (05/09/2011)
12- Hialeah-Habana Travel, Doral (05/20/2011)
13- Cabina Telefónica Cuba 80, Hialeah (05/31/2011)
14- Golden Air Charters, Hialeah (05/31/2011)
Informacion completa en:
Más agencias autorizadas para tramitar viajes y remesas a Cuba Café Fuerte Noticias e información de Cuba y Miami

miércoles, 15 de junio de 2011

Cómo R. Reagan ganó la guerra fría.

Foto de Ronald Reagan y Mijail Gorbachov tomada de internet

Cómo Reagan ganó la guerra fría
Por:Dinesh D’Souza

Hace más de diez años, frente a la Puerta de Brandenburgo, Ronald Reagan dijo: ‘‘Secretario General Gorbachov, si usted realmente busca la paz, la prosperidad de la Unión Soviética y del este de Europa, si busca la liberalización: ¡Venga aquí! ¡Abra esta puerta! ¡Derribe este muro!’’

No pasó mucho tiempo antes de que el muro fuera derribado y el imperio más formidable en la historia del mundo se colapsara tan rápidamente que, según palabras de Havel, ‘‘no tuvimos tiempo ni para sorprendernos".

Con la desintegración de la Unión Soviética, concluyó el experimento político y social más ambicioso de la era moderna. El mayor drama político del siglo XX: el conflicto entre el Occidente libre y el Este totalitario, terminó con el fracaso de este último. Lo que probablemente sea el evento histórico más importante de nuestras vidas ya está en el pasado.

Es natural preguntarse, dado lo extraordinario de estos acontecimientos, qué fue lo que provocó la destrucción del comunismo soviético. Para nuestra sorpresa, sin embargo, se trata de un tema que nadie parece querer discutir. Esa renuencia es particularmente aguda entre los intelectuales. Consideren lo que sucedió el 4 de julio de 1990, cuando Mijail Gorbachov se dirigió a los estudiantes y profesores de la Universidad de Stanford. La Guerra Fría ha terminado, dijo Gorbachov, y la gente aplaudió con evidente alivio. Luego añadió: ‘‘Y es mejor no discutir quién la ganó.’’ En ese momento, la multitud se puso de pie y lo aplaudió delirantemente.

El deseo de Gorbachov de eludir este tema era muy comprensible. Pero ¿por qué estaban los aparentes triunfadores de la Guerra Fría igualmente dispuestos a no celebrar su victoria ni analizar cómo se había conseguido la misma? Quizás la razón fuera porque prácticamente todo el mundo se equivocó en relación con la Unión Soviética. Las palomas o apaciguadores estuvieron total y espectacularmente equivocados en todos los puntos. En 1983, por ejemplo, cuando Reagan califico a la Unión Soviética de ‘‘imperio maligno’’, Anthony Lewis de The New York Times se indignó tanto que tuvo que registrar su repertorio para encontrar un adjetivo adecuado: ‘‘simplista’’, "sectario", "peligroso", "escandaloso", nada parecía suficiente. Finalmente, Lewis se decidió por ‘‘primitivo’’ como "la única palabra para calificarlo’’.

A mediados de los años 80, Strobe Talbott, que entonces era periodista de Time, y que posteriormente fue funcionario del Departamento de Estado de Clinton, escribió: ‘‘Reagan está contando con la tecnología y la hegemonía económica norteamericana para imponerse al final’’ pero si la economía soviética está en algún tipo de crisis ‘‘es una crisis permanente, institucionalizada con la que han aprendido a vivir’’

La historiadora Barbara Tuchman alegaba que en vez de utilizar una política de confrontación, el Occidente debía congraciarse con los soviéticos siguiendo ‘la opción del pavo relleno", es decir, "dándoles todos los granos y bienes de consumo que necesitan’’. Si Reagan hubiera seguido ese consejo cuando se lo ofrecieron en 1982, probablemente el imperio soviético seguiría existiendo todavía.

Es cierto que los halcones anticomunistas comprendían mucho mejor el totalitarismo y la necesidad de armarse para disuadir la agresión soviética. Pero también ellos consideraban al comunismo soviético como un adversario permanente y prácticamente indestructible. Esta melancolía spengleriana se refleja en la famosa observación de Whittaker Chambers ante la Comisión de Actividades Anti-Norteamericanas en 1948 cuando dijo que, al abandonar el comunismo, estaba ‘‘dejando el lado ganador.’’

Por otra parte, los halcones también se equivocaron en relación con los pasos que había que dar para conseguir el desmantelamiento del imperio soviético. Durante el segundo período de Reagan, cuando éste apoyaba los esfuerzos reformistas de Gorbachov y buscaba acuerdos de reducción de armamentos con él, muchos conservadores denunciaron su aparente cambio de posición. ‘‘Ignorante y patética’’ fue como Charles Krauthammer calificó la conducta de Reagan. William F.Buckley Jr., por su parte, lo exhortó a reconsiderar su valoración positiva de Gorbachov: ‘‘Saludarlo ahora como si ya el régimen no fuera maligno es como cambiar nuestra posición en relación con Adolfo Hitler.’’ También George Will se lamentaba porque ‘‘Reagan ha acelerado el desarme moral del Occidente al elevar los deseos al status de filosofía política’’.

A nadie le gusta que cuestionen su conocimiento pero las palomas han sido especialmente renuentes en admitir que se equivocaron y que Reagan tenía razón. De aquí que en los últimos años hayan hecho un serio esfuerzo por reescribir la historia. En su opinión, el fin de la Unión Soviética no encierra ningún misterio: sufría de crónicos problemas económicos y se derrumbó por su propio peso. ‘‘El sistema soviético se colapsó debido a las fallas y defectos de su núcleo central’’, escribe Strobe Talbott, ‘‘no por nada que el mundo exterior haya hecho o dejado de hacer.’’

Desde el punto de vista de Talbot ‘‘la amenaza soviética no era lo que acostumbraba ser. Lo realmente importante, sin embargo, es que nunca lo fue. En el gran debate de los pasados 40 años, las palomas tenían la razón.’’ Mientras tanto, George Kennan, insiste en que "la extrema militarización’’ perseguida por Reagan y los hombres de línea dura del Pentágono, ‘‘fortalecieron consistentemente a los hombres de línea dura comparables en la Unión Soviética.’’ Lejos de acelerar el fin de la Guerra Fría, puede que lo hayan pospuesto.

Si este análisis es impresionante es por su audacia. La Unión Soviética realmente sufría de enervantes problemas económicos. Pero ¿por qué habría esto de aparejar el fin del régimen político? Históricamente es común que las naciones tengan malos rendimientos económicos pero nunca han sido las escasees de alimentos o el retraso tecnológico causas suficientes para la destrucción de un gran imperio. El imperio romano sobrevivió durante siglos la corrosión interna antes de ser destruido por la invasión de las hordas bárbaras. El imperio otomano se mantuvo durante generaciones como ‘‘el enfermo de Europa" y sólo la catastrófica derrota de la I Guerra Mundial pudo hacerlo desaparecer.

Tampoco el argumento económico puede explicar por qué el imperio se colapsó en el momento preciso en que lo hizo. Lo que los revisionistas vienen a decir es que "sucedió y, por consiguiente, era inevitable.’’ Pero si el colapso soviético era tan seguro, ¿por qué no fue pronosticado por los revisionistas, que eran unánimes en proclamar, como decía una columna de Anthony Lewis de 1983, que el régimen soviético ‘‘no va a desaparecer’’

Afirmar que Gorbachov fue el arquitecto del colapso de la Unión Soviética no es menos problemático. Sin duda era un reformador y un nuevo tipo de dirigente soviético pero Gorbachov no quería llevar al partido y al régimen al precipicio. Cuando la URSS se colapsó, nadie resultó más sorprendido que Gorbachov. Cuando fue barrido del poder no quería creerlo y todavía está indignando y perplejo por haber sacado menos del 1 por ciento de los votos en las elecciones de 1996.

Es curioso que el hombre que comprendiera bien las cosas desde el principio fuera, a primera vista, un improbable estadista. Cuando se convirtió en el líder del mundo libre no tenía experiencia en política exterior. Algunos pensaban que era un peligroso guerrerista, otros lo consideraban un hombre agradable aunque un poco torpe. Sin embargo, este peso ligero de California resultó tener una comprensión tan profunda del comunismo como Alexander Solyenitsin. Este amateur desarrolló una estrategia tan compleja y contra-intuitiva para tratar con la Unión Soviética que prácticamente nadie a su alrededor la apoyaba o ni siquiera la comprendía. Gracias una combinación de visión, tenacidad, paciencia y capacidad de improvisación produjo lo que Henry Kissinger considera ‘‘la hazaña diplomática más asombrosa de la era moderna.’’ 0 como dijo Margaret Thatcher: ‘‘Ronald Regan ganó la Guerra Fría sin disparar un tiro’ ‘

En su apreciación del poderío soviético, Reagan era mucho más escéptico que los halcones y que las palomas. En 1981 le dijo a su audiencia en la Universidad de Notredame: ‘‘El Occidente no va a contener al comunismo. Va a trascender al comunismo. Lo va a descartar como un extravagante capitulo en la historia cuyas últimas páginas se están escribiendo ahora.’’ Al año siguiente, dirigiéndose al Parlamento británico, Reagan pronosticó que si la Alianza Occidental permanecía fuerte produciría ‘‘una marcha de la libertad y de la democracia que dejará al marxismo-leninismo en el basurero de la historia’’

Esas proféticas afirmaciones -descartadas en su época, como simples artificios retóricos- suscitan una interrogante: ¿Cómo sabía Reagan que el comunismo soviético afrontaba un inminente colapso cuando las mentes más astutas de su época no tenían ni la más vaga idea de lo que iba a suceder? Para tratar de responder a esta pregunta lo mejor es empezar por sus chistes. Con el pasar de los años, Reagan acumuló muchos cuentos que atribuía al mismo pueblo soviético. Uno de ellos hablaba de hombre que va a un mercado y pide un kilo de carne de res, medio kilo de mantequilla y una cuarto de kilo de café. ‘ ‘No tenemos’’, le responde el dependiente, y el hombre se va. Otro, que está presenciando la escena, comenta: ‘‘ese viejo tiene que estar loco.’’ A lo que el dependiente responde, ‘Si, pero ¡qué memoria tiene!’’

Otra anécdota favorita es la del hombre que va a una oficina de transporte para pedir un automóvil. Le informan que tiene que depositar todo el dinero inmediatamente pero que hay una lista de espera de 10 años. Sin inmutarse, el hombre paga y llena todos los formularios. Tiene que llevar cada planilla a una oficina del gobierno diferente. Semanas después termina su recorrido y él ultima funcionario le dice: ‘‘Bueno, todo está listo. Venga este mismo día dentro de 10 años’’ Y el hombre le pregunta ‘‘¿Por la mañana o por la tarde?’’ Sorprendido, el burócrata le dice, ‘‘Estamos hablando de aquí a 10 años, ¿qué diferencia puede haber en que sea por la mañana o por la tarde? Y el hombre le responde, ‘‘Es que el plomero viene por la mañana.’

Reagan podía seguir así durante horas. Sin embargo, lo sorprendente es que sus chistes no giran sobre la malignidad del comunismo sino sobre su incompetencia. Reagan estaba de acuerdo con los halcones en que el experimento soviético que buscaba crear un ‘‘hombre nuevo’’ era profundamente inmoral. Pero también comprendía que era básicamente estúpido. Reagan no necesitó un título en economía para reconocer que cualquier sistema económico basado en una planificación centralizada, que decide cuánto deben producir las fábricas, cuánto debe consumir la gente y cómo se deben distribuir las recompensas sociales, está destinada a un desastroso fracaso. Para Reagan, la Unión Soviética era un ‘‘oso enfermo’’ y la única incertidumbre no era si se moriría sino cuándo.

Con todo, aunque la URSS tenía una economía débil, por otra parte tenía unas fuerzas armadas sumamente poderosas. Nadie dudaba que si los misiles soviéticos eran disparados contra objetivos norteamericanos causarían una enorme destrucción. Pero Reagan también sabía que el imperio maligno estaba gastando el 20 por ciento de su producto nacional bruto en la defensa. (La proporción real resultó ser todavía más alta.) Fue así como concibió la idea de que Occidente podía gastar más que Moscú en la carrera armamentista, utilizando los superiores recursos económicos de una sociedad libre para crearle terribles tensiones al régimen soviético.

Reagan esbozó su teoría del ‘‘oso enfermo’’ en un discurso en su Alma Mater, el Erureka College. Allí dijo, ‘‘El imperio soviético está fallando porque el rígido control centralizado ha destruido los incentivos para la innovación, la eficiencia y los logros individuales. Sin embargo, en medio de sus problemas económicos y sociales, la dictadura soviética ha forjado las mayores fuerzas armadas del mundo. Lo ha conseguido echando a un lado las necesidades humanas de su pueblo pero, al final, ese camino socavará los cimientos mismos del sistema soviético’’

Sin embargo, los osos enfermos pueden ser muy peligrosos porque tienden a ser agresivos. Además, como no estamos discutiendo sobre animales sino sobre personas, está la cuestión del orgullo. No es probable que los dirigentes de un imperio internamente débil estén de acuerdo en permitir la erosión de su poder. Lo típico es que recurran a las fuerzas armas, la fuente primaria de su poder.

Reagan estaba convencido de que el apaciguamiento sólo aumentaría el apetito del oso e invitaría a ulteriores agresiones. Fue por eso que siempre trató a los soviéticos con firmeza. Tenía mucha más confianza que la mayoría de los halcones en que los norteamericanos podían afrontar el desafío. ‘‘Tenemos que comprender,’’ dijo en su primer discurso inaugural, ‘‘que no hay armas más formidables en el mundo que la voluntad y el coraje moral de los hombres y las mujeres libres.’’ Lo más visionario de Regan fue su rechazo de la premisa de que había que aceptar la inmutabilidad del régimen soviético. Cuando nadie se atrevía a hacerlo, Reagan se atrevió a imaginar un mundo donde el régimen soviético no existiera.

Por supuesto, una cosa fue avizorarlo y otra muy diferente hacerlo realidad. El oso soviético estaba de ánimo belicoso y hambriento cuando Reagan llegó a la Casa Blanca. Entre 1974 y 1989, por invasión directa o a través de sus títeres, había incorporado 10 países a la órbita comunista: Vietnam del Sur Camboya, Laos, Yemen del Sur, Angola, Etiopía, Mozambique, Granada, Nicaragua y Afganistán. Por otra parte, había construido el arsenal nuclear más formidable del mundo, con miles de misiles de cabezas múltiples dirigidos a Estados Unidos. El Pacto de Varsovia tenía una abrumadora superioridad sobre el Pacto del Atlántico en armas convencionales. Y Moscú había desplegado recientemente una nueva generación de misiles de alcance intermedio, los gigantescos SS-20, dirigidos a las ciudades europeas.

Reagan no se limitó a reaccionar ante estos alarmantes acontecimientos sino que desarrolló una amplia estrategia contraofensiva. Inició un proceso de rearme de $1.5 billones, el mayor que haya tenido Estados Unidos en tiempos de paz, dirigido a comprometer a los soviéticos en una carrera armamentista que estaba convencido no podrían ganar. Por otra parte, encabezó la Alianza Atlántica en el despliegue de 108 Pershings II y 464 misiles crucero Tomahawk en Europa para contrarrestar los SS-20 soviéticos. Pero no abandonó las negociaciones sobre control de armamentos. Por el contrario, propuso que las dos superpotencias debían de reducir drásticamente sus arsenales nucleares. Afirmó que si los soviéticos estaban dispuestos a retirar sus SS-20, dijo, Estados Unidos no instalaría los Pershing y los Tomahawk. Fue lo que se llamó la ‘ ‘Opción Cero’’

Y también estaba la Doctrina Reagan, que implicaba el apoyo militar y material para los movimientos nacionales que estaban luchando para desembarazarse de las tiranías sostenidas por los soviéticos. Reagan apoyó esas guerrillas en Afganistán, Camboya, Angola y Nicaragua. Y trabajó con el Vaticano y el ala internacional de la AFL-CIO para mantener funcionando al sindicato polaco Solidaridad pese a la dura represión de Jaruzelski. En 1983, tropas norteamericanas invadieron y liberaron Granada, derrocando al gobierno marxista y propiciando elecciones libres. Finalmente, en marzo de 1983, Reagan anuncio la Iniciativa de la Defensa Estratégica (SDFI), un nuevo programa de investigación y de eventual despliegue de misiles defensivos que prometían, en sus propias palabras, ‘‘hacer obsoletas las armas nucleares’’

En cada etapa, la estrategia contraofensiva de Regan fue duramente criticada por las palomas. Los apaciguadores explotaban los temores públicos de que su política militar estuviera acercando el mundo a una guerra nuclear. Strobe Talbott consideró la Opción Cero como "sumamente irreal’’ y afirmó que había sido propuesta ‘‘más para anotarse puntos de propaganda que para ganar concesiones de los soviéticos.’’ Con la excepción del apoyo a los mujedines afganos, las palomas se opusieron en el Congreso y en la prensa a todos los esfuerzos por ayudar a los rebeldes anticomunistas. Y la SDI fue denunciada en palabras de The New York Times como ‘‘una proyección de la fantasía en política’’

Por supuesto, la Unión Soviética también era hostil a la contraofensiva de Reagan pero la percepción de su política era mucho más aguda. Izvestia dijo: ‘‘Quieren imponernos una carrera armamentista todavía más ruinosa.’’ El Secretario General Yuri Andropov afirmó que el programa de la SDI de Regan era ‘‘un intento por desarmar a la URSS.’’ Y Andrei Gromiko señaló que ‘‘detrás de todas estas mentiras está el frío cálculo que la URSS agotará sus recursos materiales y se verá obligada a rendirse.’’

Estas reacciones son importantes porque permiten establecer el contexto del ascenso al poder de Mijail Gorbachov a principios de 1985. Es cierto que Gorbachov era un nuevo tipo de Secretario General del PCUS pero pocos se han preguntado por qué fue nombrado por la Vieja Guardia. La razón principal fue que el Politburó había reconocido el fracaso de las anteriores estrategias soviéticas.

En otras palabras, Regan parece haber sido en gran medida responsable de haber producido el nerviosismo que llevó a Moscú a tratar de buscar un nuevo enfoque. La tarea de Gorbachov no era simplemente la de encontrar una nueva forma para enfrentar los problemas económicos del país sino también de buscar cómo afrontar los reveses del imperio en el exterior. Por esta razón, Ilya Zaslavsky, que fue miembro del Congreso de Diputados del Pueblo, dijo posteriormente que el verdadero originador de la perestroika y el glasnot no había sido Gorbachov sino Reagan.

Gorbachov inspiró un gran entusiasmo en la izquierda y en los medios de comunicación occidentales. Mary McGrory del Washington Post estaba convencida de que tenia ‘‘un plan para salvar el planeta.’’ Gail Sheehy estaba deslumbrada por ‘‘su luminosa presencia.’’ En 1990, Time lo proclamó ‘‘El Hombre de la Década’’ y lo comparó con Franklin D.Roosevelt. Tal como Roosevelt había tenido que transformar el capitalismo para poder salvarlo, así se pensaba que Gorbachov reinventaría el socialismo para poder salvarlo.

La razón de este embarazoso ‘‘Gorbasmo’’ estaba en que Gorbachov era precisamente el tipo de dirigente que los intelectuales occidentales admiraban: un reformista desde lo alto, un dirigente que se presentaba como progresista; un tecnócrata que daba discursos de tres horas sobre cómo se estaba desarrollando el programa agrícola. Pero lo admiraban, sobre todo, porque el nuevo líder soviético estaba tratando de hacer realidad la gran esperanza de la intelectualidad occidental del siglo XX: ¡Un comunismo con rostro humano! Un socialismo eficaz!

Sin embargo, como descubriría Gorbachov, y como ahora sabemos todos, simplemente no podía ser. Los vicios que Gorbachov trataba de erradicar resultaron ser características esenciales del sistema. Si Reagan era el Gran Comunicador, Gorbachov resultó ser el Gran Mal Calculador. En la medida en que pudiera tener una contrapartida occidental, no sería Franklin D. Roosevelt sino Jimmy Carter. Los duros del Kremlin, los que le advirtieron que sus reformas provocarían el colapso del sistema tenían razón. En realidad, los halcones de Occidente también fueron vindicados: era verdad que el comunismo no podía cambiar. La única reforma posible era su destrucción.

Gorbachov, como Jimmy Carter, tenía una buena cualidad: era una persona decente y un hombre de mentalidad relativamente abierta. Fue el primer líder soviético que surgió de la generación post-staliniana, el primero en admitir abiertamente que no se estaban cumpliendo las promesas de

Lenin.

Reagan, al igual que Margaret Thatcher, reconoció rápidamente que Gorbachov era diferente. Lo que hizo cambiar su opinión sobre Gorbachov fueron las pequeñas cosas. Descubrió que Gorbachov tenía una gran curiosidad sobre Occidente y que mostraba un particular interés en cualquier cosa que Reagan quisiera contarle sobre Hollywood. También tenía sentido del humor y podía reírse de sí mismo. Además, se sentía molesto porque Reagan hubiera dicho que la Unión Soviética era un ‘‘imperio maligno.’’ Para Reagan, era significativo que a Gorbachov le molestara dirigir un régimen maligno. Por otra parte, lo impresionó que Gorbachov acostumbrara referirse a Dios y a Cristo en sus declaraciones públicas. Cuando le preguntaron que resultaría de sus reformas, Gorbachov dijo: ‘‘Sólo Dios lo sabe.’’ Esto pudiera ser descartado como un recurso retórico pero Reagan no lo creía así.

Sin embargo, cuando estuvieron frente a frente en la mesa de negociaciones de Ginebra en 1985, Reagan trató a Gorbachov como a un áspero negociador y le respondió en una forma que pudiéramos describir como de ‘‘cordial dureza.’’ Mientras los comunicados del Departamento de Estado insistían en las preocupaciones norteamericanas sobre la ‘‘desestabilizadora’’ influencia de la ocupación soviética de Afganistán, Reagan confrontaba a Gorbachov directamente."Lo que ustedes están haciendo en Afganistán es quemando aldeas y matando niños’’, le dijo. ‘‘Es un genocidio, Mike, y tú eres el que tiene que detenerlo.’’ Según Kenneth Adelmar, un asesor que estaba presente, Gorbachov miró a Reagan estupefacto. Adelman piensa que nadie le había hablado nunca así.

Reagan también amenazó a Gorbachov. ‘‘No nos vamos a quedar sentados y dejarlos con superioridad de armamentos sobre nosotros’’, le dijo. ‘‘Podemos acordar reducir los armamentos o podemos seguir con la carrera armamentista, que creo que usted sabe que no pueden ganar.’’ Gorbachov tomó en serio las observaciones de Reagan. Esto se hizo obvio en la cumbre de Reikiavik en octubre de 1986. Gorbachov asombró al establishment occidental de control de armas aceptando la Opción Cero de Reagan. Aceptó los mismos términos que Strobe Talbott y otras palomas habían considerado absurdamente irrealistas.

Con todo, Gorbachov tenía una condición: Estados Unidos tenía que acordar no desplegar defensas antimisiles. Reagan rehusó. La prensa, por supuesto, lo atacó inmediatamente. Un titular del Washington Post decía ‘‘Colapsan las conversaciones en la cumbre Reagan-Gorbachov por estancamiento sobre SDI que borra otras ganancias.’’ ‘‘Hundida por la Guerra de las Galaxias’’, decía la portada de la revista Time, refiriéndose a las negociaciones.

Para Reagan, sin embargo, la llamada "Guerra de las Galaxias" era algo más que una ficha de cambio: era una cuestión moral. En una declaración televisada desde Reikiavik dijo: "No había forma que yo le pudiera decir a nuestro pueblo que su gobierno no lo protegería contra la destrucción nuclear.’’ Las encuestas mostraron que la mayoría de los norteamericanos estuvo de acuerdo con él.

Según Margaret Thatcher, Reikiavik fue el momento del gran viraje en la Guerra Fría. Gorbachov se dio cuenta de que tenía una opción: continuar una carrera armamentista que no podía ganar y que hundiría la economía soviética o abandonar la lucha por la hegemonía mundial, establecer relaciones pacíficas con Occidente y trabajar para que la economía soviética lograra ser tan próspera como las occidentales. Al parecer, Gorbachov se decidió por este segundo camino después de Reikiavik.

En efecto, en diciembre de 1987, abandonó su ‘‘posición no-negociable’’ de que Reagan renunciara a la SDI y visitó Washington D.C., para firmar el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF). Las dos superpotencias acordaban, por primera vez, eliminar toda una clase de armas nucleares. Moscú inclusive estuvo de acuerdo en permitir verificaciones in sito, una condición que nunca había aceptado anteriormente..

Los halcones, sin embargo, desconfiaban. Decían que Gorbachov era un gran maestro del ajedrez político. Pudiera estar dispuesto a sacrificar un peón para conseguir una ventaja general. ‘‘Reagan está cayendo en una trampa ," advirtió Tom Bethell en The American Spectator en 1985. ‘‘La única forma en que puede conseguir éxito en una negociación es haciendo lo que quieren los soviéticos.’’ Senadores republicanos como Steven Symms y Jesse Helms planearon ‘‘enmiendas asesinas’’ para matar el Tratado de INF. Howard Philips, del Grupo Conservador del Congreso, inclusive acusó a Reagan de ‘‘hacer el papel de idiota útil para la propaganda soviética’’.

Pero, como ahora admiten algunos halcones como Bethell, estas críticas no tenían en cuenta el curso general de los acontecimientos. Gorbachov no estaba sacrificando un peón sino entregando sus alfiles y su reina. El tratado de IFN fue la primera etapa de la rendición de Gorbachov en la Guerra Fría.

Cuando Gorbachov vino a Washington, Reagan sabía que la Guerra Fría había terminado. Gorbachov era una celebridad mediática en Estados Unidos y las multitudes lo aplaudían cada vez que salía de su limosina y estrechaba las manos del público. Por entonces y alejado de la publicidad, Reagan cenó con un grupo de amigos conservadores que incluía a Ben Wattenberg, Georgie Anne Geyer y R. Emmett Tyrell Jr. Según me contó Wattenberg, el grupo se quejó de que la prensa le estuviera dando a Gorbachov todos los méritos por el acuerdo aunque, en lo esencial, éste hubiera sido concebido en los términos de Reagan. Reagan se limitó a sonreír. Wattenberg le preguntó: "¿Hemos ganando la Guerra Fría?" Regan no respondió. Wattenberg insistió. Finalmente, Reagan le dijo que sí. Fue entonces que lo comprendieron. Él quería que Gorbachov disfrutara. Cuando la prensa le preguntó si se sentía opacado por Gorbachov, Reagan respondió: ‘‘Por supuesto que no. No me siento resentido por su popularidad. ¡Por favor! Una vez fui co-estrella con Errol Flynn’’.

Para apreciar la inteligencia diplomática de Reagan, es importante recordar que estaba siguiendo su propio camino, rechazando las recomendaciones tanto de los halcones como de las palomas. Sabía que el movimiento reformista era frágil en la Unión Soviética y que los cuadros de línea dura del Kremlin estaban viendo qué acciones norteamericanas pudieran utilizar para socavar las iniciativas de Gorbachov. Reagan comprendía la importancia de dejarle a Gorbachov un espacio de comodidad en el que seguir su programa de reformas.

Al mismo tiempo, cuando las palomas del Departamento de Estado le imploraban a Reagan que ‘‘recompensara’’ a Gorbachov con concesiones económicas y beneficios comerciales por anunciar que las tropas soviéticas se retirarían de Afganistán, Reagan reconocía que esto pudiera hacerle recuperar la salud al oso enfermo. El objetivo de Reagan, como el mismo Gorbachov dijo una vez en broma, era llevar a la IJRSS al borde del abismo y luego inducirlo a ‘‘dar un paso al frente’’.

Simultáneamente, Reagan apoyó los esfuerzos reformistas de Gorbachov y lo presionó constantemente para que avanzara más y más rápido. Esa fue la significación del viaje de Reagan a la Puerta de Brandenburqo el 12 de junio de 1987, en la que exigió que Gorbachov demostrara que hablaba en serio cuando se refería a la apertura echando abajo el Muro de Berlín. El Departamento de Estado le quitaba esa línea al discurso una y otra vez pero Reagan la volvía a poner. Y en mayor de 1988 Reagan se paró bajo un gran busto blanco de Lenin en la Universidad de Moscú y dio la más ardiente defensa de una sociedad libre que se haya ofrecido nunca en la Unión Soviética. En ese viaje visitó el antiguo monasterio de Danilov y habló de la importancia de la libertad religiosa y de la renovación religiosa. En la residencia del embajador norteamericano, le aseguró a un grupo de disidentes y ‘‘refusniks’’ que el día de la libertad estaba cerca. Todas estas medidas estaban calculadas para forzar la mano de Gorbachov.

Primero, Gorbachov se mostró de acuerdo en hacer profundas rebajas unilaterales en las fuerzas armadas soviéticas en Europa. A partir de mayo de 1988, las tropas soviéticas empezaron a salir de Afganistán, la primera vez que los soviéticos se habían retirado voluntariamente de un régimen títere. Poco después, las tropas soviéticas y de sus satélites se estaban retirando de Angola, Etiopía y Camboya. Así comenzó la carrera hacia la libertad en el este de Europa y, ciertamente, el Muro de Berlín fue echado abajo.

Durante este periodo de fermento, el gran logro de Gorbachov, lo que le reconocerá la historia, fue abstenerse del uso de la fuerza, que había sido la reacción de sus predecesores cuando hubo alzamientos populares en Hungría en 1956 y Checoslovaquia en 1968. Pero ahora no sólo Gorbachov y su equipo estaban permitiendo la desintegración del imperio, como había previsto y querido Reagan, sino que hasta adoptaron su forma de hablar. En octubre de 1989, el vocero del ministerio de Relaciones Exteriores Gennadi Gerasimov anunció que la URSS no intervendría en los asuntos internos de los piases de la Europa del Este. ‘‘La Doctrina Breznev esta muerta’’, dijo Gerasimov. Los reporteros le preguntaron que ocuparía su lugar, y replicó, ‘‘¿Ustedes conocen la canción de Frank Sinatra ‘A mi Manera?’ Pues bien, Hungría y Polonia están haciéndolo a su manera. Ahora tenemos la Doctrina Sinatra’’. El Gipper no hubiera podido decirlo mejor el mismo.

Finalmente, la revolución llegó hasta la Unión Soviética. Gorbachov, que había perdido completamente el control de los acontecimientos, se encontró desalojado del poder. La URSS decidió abolirse a sí misma. Quedarían serios problemas de ajuste a las nuevas condiciones pero los pueblos emancipados saben que esos problemas son infinitamente mejores que vivir bajo la esclavitud.

Inclusive algunos que habían sido escépticos en relación con Reagan se vieron obligados a admitir que su política había sido completamente vindicada. El viejo adversario de Reagan, Henry Kissinger observó que aunque Bush presidió la desintegración final del imperio soviético, ‘‘fue la presidencia de Ronald Reagan la que consiguió el viraje.’’ El Cardenal Casaroli, secretario de Estado del Vaticano, observó públicamente que el esfuerzo militar de Reagan, al que él se había opuesto en su momento, había llevado al colapso del comunismo.

Estas conclusiones eran ampliamente aceptadas en el antiguo imperio soviético y en la Europa del Este. Cuando el presidente checo Vaclav Havel visitó Washington D.C., en mayo de 1997, le pregunté si la estrategia de defensa y la diplomacia de Reagan habían sido factores vitales en el fin de la Guerra Fría. Por supuesto, dijo Havel, añadiendo que ‘‘tanto Reagan como Gorbachov merecen crédito porque aunque el comunismo soviético hubiera podido implotar con el tiempo, sin ellos ‘‘hubiera tomado mucho más’’.

La observación de Havel es incontestable. Con todo, fue Reagan el que ganó y Gorbachov el que perdió. Si Gorbachov fue el gatillo, Reagan fue el que lo apretó. Por tercera vez en el siglo, Estados Unidos había peleado y ganado en una guerra mundial. En la Guerra Fría, Reagan resultó ser nuestro Churchill: fue su visión y su liderazgo lo que nos condujo a la victoria.

SOBRE EL AUTOR

Dinesh D'Souza es un un Asociado John M.Olin del American Enterprise Institute. Fue asesor de política nacional del gobierno de Reagan y es autor de varios libros importantes, entre ellos, Liberal Education, The End of Racism y Ronald Reagan: Cómo un hombre ordinario se convirtió en un líder extraordinario. (Free Press). Todos son excelentes. Infortunadamente no están traducidos al español. "Como Reagan ganó la Guerra Fría" es una adaptación, publicada en National Review, de su biografía de Ronald Reagan recién publicada.

http://www.neoliberalismo.com/reagan.htm

viernes, 10 de junio de 2011

Llegada de Reina Luisa Tamayo y su familia a Miami.


Miscelaneas-cubano-americanas también les da la bienvenida
Ojalá esta tierra de libertad los ayude a recuperarse por todo lo que han sufrido, que los ayude a reunir fuerzas para seguir adelante con sus vidas y con la lucha abierta contra el castro comunismo que tanto daño le ha hecho a nuestra Cuba.
Reina Luisa y su familia han sido víctimas de las barbaries del régimen castro comunista que utiliza todos los medios y métodos posibles para aplastar a sus opositores. Como a tantos otros, los han obligado a salir de Cuba, porque allá no se permite ningún tipo de oposición, ni siquiera la oposición pacifica de reclamo de respeto a los derechos violados diariamente por la policía política, las fuerzas represivas del régimen y sus turbas populacheras oportunistas que conforman las brigadas de respuestas rápidas. Allá no hay cavida para quienes luchan por una Cuba mejor, más justa, una Cuba verdaderamente libre, una Cuba que sea la patria de todos los cubanos, y no la patria castro-socialista, excluyente, implantada por la fuerza por la mafia comunista, moncadistas octogenarios, que se han adueñado de todo, y quieren disponer hasta de nuestras vidas.
Orlando Zapata Tamayo fue un luchador incansable por el respeto de los derechos humanos en Cuba. Murió porque llevó su huelga de hambre hasta las últimas consecuencias, sin claudicar ante sus verdugos, manteniendo una posición firme, inquebrantable, reclamando el respeto a sus derechos. La tiranía ha tratado de desacreditar su figura tratando de disminuir los efectos de su muerte. Muerte que ha conmovido al mundo entero porque lo dejaron morir intencionalmente y por mucho que ahora traten de presentarlo como un delincuente común, no hay justificación para ese crimen, porque los delincuentes comunes son seres humanos y a ellos también hay que respetarle la vida aunque sus delitos sean graves.
La familia Zapata ha sido victima del acoso desmedido, la represión, la agresión, los ataques de las turbas callejeras compuesta por los oportunistas defensores del régimen que los mantiene como esclavos fieles. Esta familia lleva años de confrontación con el régimen, indiscutiblemente están estresados, afectados psíquicamente. Merecen nuestra solidaridad, nuestro respeto, nuestra consideración y nuestro apoyo para que puedan seguir adelante con sus vidas y mantener la lucha contra la tiranía desde acá, desde la tierra de la libertad y del decoro.
Para ellos toda mi solidaridad, toda mi admiración y todo mi apoyo.
Esperanza E Serrano

martes, 7 de junio de 2011

Cuba, más de medio siglo de lucha contra el comunismo.




INCOMUNICADOS EN LA CABAÑA
Por Gerardo Rodríguez Capote
(Foto de Ricardo Olmedo Moreno)
Año 1963. Prisión de La Cabaña. La Habana.

Incomunicados en las fétidas galeras de la vetusta fortaleza, un grupo de cubanos harapientos esperaban ansiosos su sentencia de muerte o de largos años de cárcel. Yo acababa de llegar, con la inmadurez de mi temprana juventud, sumido en el eco oscuro de las rejas y cerrojos. No puedo describir la visión dantesca que mi memoria grabó.

Recuerdo que me llevaron por pasillos de arcos medievales hasta los Incomunicados. Estábamos debajo del patio de La Cabaña. Me encerraron en la galera #1, tapiada con una puerta de acero. Dentro de la galera, sólo había un preso de mediana edad que cojeaba. Me miró con cierto recelo y me preguntó mi nombre y la causa de mi arresto. Le mentí. Alguien pasó un papel escrito por debajo de la puerta. Sonriendo me dijo que ya sabía quién era yo.

Sorprendido, pregunté: “¿Quién es usted?”

Me respondió: “Me llamo Ricardo Olmedo Moreno y fui herido en el ataque a Palacio cuando tratábamos de ajusticiar al dictador Fulgencio Batista”.

También me dijo los motivos por los cuales los comunistas lo habían arrestado. Me enseñó su encausamiento y comprendí la gravedad de nuestra situación y la razón de estar incomunicados en los Incomunicados.

Con Ricardo aprendí a sobrevivir en la cárcel. Era un hombre esculpido en mármol y acero. Su presencia atemorizaba a los carceleros. Fue mi ejemplo y uno de los hombres más valientes que he conocido en mi vida. Un día le pregunté que si no tenía miedo. Me respondió que sí, pero que sabía controlarlo. Después agregó: “Tú sabes que afuera hay cientos de hombres y arriba miles. Tú y yo no estamos aquí por privilegios. ¡Nos van a fusilar!”

Siguió diciendo: “Si te pones a llorar te van a arrastrar por los pasillos y te fusilarán como un cobarde. Solo te pido que cuando vengan a buscarnos tú salgas conmigo, cantando el himno nacional, para que ellos vean que tú y yo somos un par de cojo…”

Un silencio grande se abrió entre nosotros. No dije nada, pero la dureza de sus palabras me ayudó mucho. Un día escuché mi nombre y me vinieron a buscar. Los pensamientos latían en mi mente. Ricardo se interpuso entre el militar y yo.

“¿Qué pasa con el muchacho?”, les gritó.

“Hay órdenes de sacarlo de esta galera”, respondió el militar.

Nos apretamos en un largo abrazo que él interrumpió cuando las lágrimas saltaron a mis ojos. Le dije que no quería dejarlo solo. El me empujó y se alejó diciéndome: “Sálvate tú”.

Cuando quisieron conmutarle la pena de muerte a cambio de su claudicación pública, les respondió que él no era artista para hablar por la televisión y que no lo molestaran más y acabaran de fusilarlo.

Y lo fusilaron. Ni la cortina oscura de los años ha podido borrar de mi memoria aquel 30 de mayo de 1963. La sangre heroica de Ricardo Olmedo será siempre un símbolo viril de rebeldía y libertad, que nadie podrá borrar de las piedras ensangrentadas del paredón.

Gerardo Rodríguez Capote
Doctor en Psicología Clínica en Miami y ex preso político cubano.

‎''HAY UN LIMITE AL LLANTO SOBRE LA SEPULTURA DE LOS MUERTOS Y ES EL AMOR INFINITO A LA PATRIA Y A LA GLORIA QUE SE MIRA SOBRE SUS CUERPOS Y QUE NO TEME, NI SE ABATE, NI SE DEBILITA JAMAS, PORQUE LOS CUERPOS DE LOS MARTIRES SON EL ALTAR MAS HERMOSO DE LA HONRA.'' JOSE MARTI
Tomado de:
http://superpolitico.blogspot.com

domingo, 5 de junio de 2011

El amor no tiene edad ni fronteras


El amor no tiene edad ni fronteras,
jamás te avisará cuándo,
ni en qué lugar te espera.

La mejor definición de la palabra: Amor,
la encontrarás en esta canción

miércoles, 1 de junio de 2011

Un cubano llamado Gerardo Mosquera...


Gerardo Mosquera
"El arte ha seguido un proceso de especialización que lo ha vuelto más complejo y sofisticado"
Iba para novelista e incluso llegó a publicar un libro de cuentos. También escribía crítica de teatro y cine porque el arte, dice, le parecía un enigma. Aunque cuando sucumbió al misterio, Gerardo Mosquera se convirtió en uno de los críticos de arte latinoamericanos más reconocidos internacionalmente. Ese es el retrato robot del próximo comisario de PHotoEspaña, quien nos adelanta todas las novedades.
Aunque, a primera vista, su semblante parece reservado, Gerardo Mosquera (La Habana, 1945) no pierde la sonrisa ni cuando posa serio. Es una de esas personas que se ríen con los ojos aun cuando los cierra. Entusiasta, alegre, generoso. También, una de las voces de la crítica de arte con más registros: fue comisario del New Museum de Nueva York y co-fundador de la Bienal de La Habana; es asesor de la Academia de Bellas Artes de Holanda; miembro de los consejos de numerosos centros de arte y revistas, y autor más de 600 ensayos y libros. El último, Caminar con el diablo (Exit Publicaciones), apareció el año pasado en Madrid.

Con ese perfil se pone al frente de la dirección de la XIV edición de PHotoEspaña, el Festival Internacional de Fotografía y Artes Visuales que se inaugura el próximo 1 de junio en Madrid. Su idea de cómo debe ser el certamen es clara: “PHotoEspaña se ha consolidado como un festival de primera importancia mundial. Evolucionó de un marco más reducido y ortodoxamente fotográfico hacia una perspectiva más flexible y global. El trabajo impecable realizado por Sérgio Mah, comisario de las tres últimas ediciones, hizo avanzar esta cita hacia la noción más abierta de ‘lo fotográfico'. Mi propósito es radicalizar esa dirección -hasta el extremo de incluir en esta edición una muestra de los retratos de Fayum de casi 2.000 años de antigüedad, a los que considero las primeras ‘fotos carné'-, conseguir una internacionalización más global al enfatizar zonas que, como Asia, no habían estado tan presentes, practicar un comisariado más descentralizado, y ofrecer obras ‘amigables' para el gran público”.

El tema del festival este año, Interfaces. Retrato y comunicación, despierta su sentido del humor cuando le insto a analizar el suyo: “Tu retrato siempre te descubre cosas de ti mismo que no habías advertido. Funciona como un auto-reconocimiento, a veces hasta como una radiografía. Yo no suelo ‘gustarme' en mis retratos, pero me queda el consuelo de que las estrellas de cine tampoco! Dicen que ni se las muestran a ellas, sólo a sus agentes!”. El comisario cubano tiene ya en mente los tres temas previstos para su paso por el festival. Al retrato, protagonista este 2011, le seguirán una reflexión sobre la relación entre contexto e internacionalización en el arte y un acercamiento a lo erótico. Todos, temas que aluden al intercambio, el diálogo, a la convivencia. Que implican contacto, conexiones, vínculos.

Islas infinitas
Precisamente, ese interés por potenciar relaciones es la tesis de la mayor exposición del festival, Face Contact, que presentará en el Teatro Fernán Gómez a 31 artistas que han trabajado con el retrato desde mediados de los 60 hasta hoy: “El rostro es hoy, más que un género, un espacio de experimentación para el arte contemporáneo. Es una máquina de comunicar. Vivimos una era del retrato donde nunca hemos visto cara a cara a la mayor parte de las personas que conocemos, y que van del político que nos desgobierna, a la estrella de cine, a las relaciones por internet. Una visita por esta exposición nos convencerá de que el uso actual del retrato está muy lejos de sus funciones originales de representación, identificación y memoria, convirtiéndose en un instrumento para la articulación de muy diversos mensajes artísticos”, explica. Algunos de los guiños conceptuales que aporta Mosquera los vemos en esta exposición: “Además de artistas de todo el mundo, habrá una instalación con 18 monitores mostrando orgasmos tomados de un sitio en la red y una exposición dentro de la exposición, comisariada por Giselle Victoria Gómez”. He ahí su deseo por “descentralizar el comisariado”, su intención de repartir juego.

Entre los artistas más conocidos de PHotoEspaña 2011 están Thomas Ruff y Cindy Sherman. Entre los más desconocidos, Carlos Endara, Fernell Franco y Frank Montero Collado. “Siento gran satisfacción porque el festival presenta dos primicias absolutas: la obra de Carlos Endara, que se expone por primera vez fuera de Panamá, y el extraño caso de Frank Montero, que nunca antes se había mostrado. Fernell Franco es más conocido, incluso ganó un premio en la segunda Bienal de La Habana. Endara retrató a un país durante medio siglo, por lo que su obra contribuye magníficamente al marco conceptual del festival. Montero, a quien he llamado “un Cindy Sherman de sí mismo” es presentado en relación con esta artista y en contraste con los retratos de Ruff, en 1000 caras / 0 caras / 1 rostro, en la Sala Alcalá 31, una muestra que investiga cuestiones de identidad y representación”, añade.

Made in Asia
Nombres como Ron Galella, Carlos García-Méndez, Esther Ferrer o Kan Xuan completan una edición que se ha visto obligada a cerrar una de sus sedes, el Canal de Isabel II, por la crisis. Aunque el comisario cubano reserva un as en la manga: “Tenemos a un comisario estrella, Hou Hanru, ‘Mr. Biennial', organizando El poder de la duda, una exposición compleja, ambiciosa, diversa, con intervenciones, instalaciones y otros medios en el Museo Colección ICO”. He ahí también su apuesta por Asia. Pero, ¿por qué?
-Nuestra época ha sido llamada el siglo de Asia. Los pronósticos afirman que en 2030 el mundo será chino-céntrico. Si ya nuestro presente es Made in Asia, el futuro próximo será moldeado por las economías emergentes allí. Toda esta situación ha propiciado no sólo un poderoso arte emergente, sino la creación de nuevos circuitos artísticos: museos, bienales, coleccionistas... El arte de algunos países ha pasado del realismo socialista o la cultura tradicional hacia lo que llamamos arte contemporáneo, saltando por encima del modernismo. Esto lo dota de un atrevimiento y una frescura particulares.

-Y, eso que llamamos arte contemporáneo, ¿hasta qué punto vive sujeto a modas, tendencias o amiguismos?
-El arte ha seguido un proceso de especialización que lo ha vuelto más complejo y sofisticado al mismo tiempo que ha reducido su público. Son necesarios conocimientos previos, una sensibilidad modulada por las tendencias artísticas y su historia y una actualización informativa para poder comprender con cierta profundidad los mensajes de muchas obras. El mundo del arte ha constituido una suerte de medio ecológico cerrado en sí mismo. Ahora bien, la libertad metodológica del arte contemporáneo hace posible ir más allá de ese medio y abrirse a una mayor comunicación social. Es una perspectiva que me interesa desarrollar como comisario.

Para los que opinan que la fotografía es un formato cada vez más caduco en pos de otros medios, Mosquera vuelve a ser rotundo: “No puede haber alguien interesado en arte contemporáneo que no lo esté, a la vez, en la fotografía”. Hasta el Museo de Arte Moderno de San Francisco se traslada para hablar de ello: “Recientemente, el museo realizó un simposio titulado ¿Acabó la fotografía? debido a la dificultad de discutirla como una disciplina específica a causa de estar hoy por todos lados. A esto ha contribuido la llegada de nuevas tecnologías. Si desde siempre la fotografía se esforzó por ser arte, ahora lo que podría costarle más trabajo es ser fotografía en el sentido tradicional de una expresión cerrada, específica”, argumenta.

Situado al frente de una nueva generación de críticos latinoamericanos surgida a principios de los 80, Mosquera lleva tiempo diciéndonos que el arte allí ha ido superando su neurosis de identidad y que circula, libremente, por el mundo. “Hoy día el arte latinoamericano está mucho menos interesado en mostrar el pasaporte. La diversidad es más visible que nunca, pero no se habla de ella. Basta con revisar los nombres de los artistas en las listas de las bienales para darnos cuenta del grado de internacionalización al que se ha llegado. Casi todas las bienales han abolido las representaciones nacionales, aunque acogen artistas de muchos lados”.

-Casi todas menos la de Venecia, que coincide en fechas con el PHE. ¿Va a ir? ¿Siguen existiendo diferencias ideológicas entre la Bienal de Venecia y las de São Paulo o La Habana? -No pienso ir a Venecia: ando demasiado ocupado con mis exposiciones. ¡Hasta estoy co-comisariando una en un templo budista en Corea! Pero no veo tanta diferencia entre Venecia y São Paulo. Ambas son dos grandes bienales internacionales establecidas, las dos primeras en fundarse aunque, por suerte, São Paulo ya renunció a las representaciones nacionales. Todo depende de los comisarios y de sus proyectos específicos en ellas. La Bienal de La Habana desempeñó un rol histórico en sus ediciones iniciales, al llevar a cabo la primera exposición verdaderamente internacional de arte contemporáneo en 1986, tres años antes de Magiciens de la Terre y en una época en que el mundo del arte era hegemónico y segregado. Creó un espacio de intercambio horizontal y una suerte de Salón des Refusés a escala global. No ha podido renovarse y, actualmente, ha perdido todo carácter: es una bienal más que suele celebrarse cada tres años.

Inxiliado en su país
Ejemplo sintomático de lo que ocurre en Cuba. Cuenta Mosquera que allí ni puede enseñar, ni publicar... “Desde hace veinte años vivo inxiliado dentro de mi propio país a causa de mis ideas. Es decir, soy excluido de la vida institucional, controlada por el gobierno. Y, lo más triste, es que poco o nada ha hecho el medio intelectual cubano para exigir lo que debía ser mi natural contribución a la vida cultural en Cuba”, explica. Por suerte, su doble nacionalidad, cubana y española, le ha dado el mayor de los regalos. Lo dice alegremente, retratándose: “Vivo en el mundo”.

Tomado de
http://www.elcultural.es/version_papel/ARTE/29297/Gerardo_Mosquera

Gerardo Mosquera. Fotografía: Sergio Enríquez-Nistal


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NOMBRADO EL RECONOCIDO CRÍTICO CUBANO GERARDO MOSQUERA COMO NUEVO COMISARIO DE PHOTOESPAÑA « Espejo impaciente
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Gerardo Mosquera nació en La Habana, Cuba, en 1945, ciudad en la que reside. Es crítico, comisario e historiador de arte independiente. Comisario adjunto del New Museum of Contemporary Art, Nueva York. Asesor de la Academia de Bellas Artes del Reino de los Paises Bajos. Miembro de los consejos editoriales de las revistas: Art Nexus, Atlántica, Calabar, Ideas & Ensaios, Nka y Third Text. Fundador de la Bienal de La Habana y miembro del equipo organizador de las 3 primeras ediciones: 1984, 1986 y 1989.

Entre sus trabajos como comisario de exposiciones destacan: States of Exchange, Londres (2008); La cuadratura del Cono. Border Jam, Montevideo (2007); Transpacífico. Un encuentro en Santiago, Santiago de Chile (2007); Liverpool Biennial International (2006); Cordially Invited, Utrecht (2004); Panorama da Arte Brasileira (Desarrumado). 19 Desarranjos, Sao Paulo (2003), Río de Janeiro (2003), Recife (2004), Vigo (2005); CiudadMúltipleCity. ArtePanamá (2003) (proyecto internacional de arte urbano); Territorios ausentes, Madrid (2000); No es sólo lo que ves. Pervirtiendo el minimalismo, Madrid (2000); Cildo Meireles, Nueva York (1999); Cinco continentes y una ciudad, Ciudad de México (1998) (2000); Important & Exportant, II Bienal de Johannesburg, (1997); Wifredo Lam, XXIII Bienal de Sao Paulo (1996); Ante América, Bogotá (1992), Caracas (1993), Nueva York (1993), San Diego (1993), San Francisco (1994), Kansas (1994), San José (1994); Los Hijos de Guillermo Tell. Artistas Cubanos Contemporáneos, Caracas (1991), Bogotá (1991); The Nearest Edge of the World. Art and Cuba Now, Boston (1990), Nueva York (1991), Richmond (1991), Chicago (1992), Atlanta (1994), entre varios otros lugares en Estados Unidos; África dentro de Cuba: 6 Artistas, Luanda (1986), Maputo (1986), La Habana (1986).

Entre sus publicaciones más destacadas están: Copiar el edén. Arte reciente en Chile (editor), Santiago (2006); ciudadMULTIPLEcity. Urban Art and Global Cities: an Experiment in Context (co-editor), Amsterdam (2005); Over Here. International Perspectives on Art and Culture (co-editor), Cambridge y Londres (2004); Beyond the Fantastic. Contemporary Art Criticism from Latin America (editor), Londres (1995); Contracandela, Caracas (1995); Del pop al post (editor), La Habana (1993); El diseño se definió en Octubre, La Habana (1989), Bogotá (1992).

Mosquera ha publicado más de 600 ensayos, artículos y comentarios en libros, catálogos y publicaciones periódicas de muchos países. Ha organizado y participado en numerosos simposios internacionales, y dictado conferencias y seminarios en universidades y otras instituciones de un centenar de ciudades. Recibió la Beca Guggenheim, Nueva York, en 1990, el premio a los diez mejores libros publicados en Cuba ese mismo año, y el capítulo argentino de la Asociación Internacional de Críticos de Arte lo eligió en 1998 como crítico latinoamericano de más importante trayectoria (ex aequo con Paulo Herkenhoff).