Traductor

miércoles, 5 de agosto de 2009

Cuba: a 15 años del "Maleconazo"

Hace 15 años, el 5 de agosto de 1994, el litoral habanero fue testigo de una revuelta popular conocida como El Maleconazo. Miles de cubanos salieron a la calle por primera vez en tiempos de revolución, para protestar por la difícil situación que vivía la isla, en medio del llamado período especial.

La situación se había intensificado en días previos. Fidel Castro había hecho una comparecencia en la televisión nacional, en respuesta a una carta de amenaza hecha por el embajador estadounidense en la isla. La respuesta de Fidel fue clara: se abrirían las fronteras a todo el que se quisiera ir de la isla.

Ese 5 de agosto la "lanchita de Regla” fue secuestrada y salió del puerto habanero hacia la Florida cargada de personas. Días antes, el remolcador “13 de Marzo”, que intentaba salir de la isla, había sido hundido por las autoridades a siete millas de las costas cubanas con 68 personas a bordo.

El alzamiento popular comenzó en la Avenida del Puerto y mucha gente se fue sumando a lo largo del Malecón. Hubo ruptura de vidrieras, actos vandálicos, gritos de consignas antigubernamentales. Por primera vez se escuchaba en las calles: Cuba sí, Castro no. ¡Libertad! ¡Libertad!

A las fuerzas policiales se unieron, vestidos de civil, miembros de las brigadas de choque del contingente de la construcción Blas Roca Calderío. Los medios cubanos no reportaron ni tiros ni muertos. Estas fotos inéditas, tomadas por el fotógrafo holandés Karel Poort, que se encontraba en Cuba de vacaciones, muestran armas de fuego.

Los cubanos lanzaron palos y piedras contra hoteles como el Douville y tiendas como La Época. La represión policial dejó heridos y presos. Trabajadores miembros del Partido Comunista de Cuba fueron convocados a concentrarse en la zona para aplacar la manifestación.



Imagenes que cuentan la realidad de lo que ocurrió aquel 5 de agosto de 1994. Imagenes que desmienten la versión oficialista que el gobierno de Cuba ha dado sobre los hechos. No fue un grupúsculo de revoltosos que alteraron el orden los que rompieron las vidrieras de las shopping y de algunos hoteles de la zona. Fue una buena parte del pueblo habanero que se lanzó a la calle a protestar, gritando libertad y abajo el castrismo.

Manifestación de protesta que fue reprimida por la fuerza de la policía, las Brigadas de Acción Rápida del MININT, militantes del partido comunistas y la FAR. Fidel llegó, como siempre acostumbró a hacer, cuando ya "el peligro" había pasado, presentándose al lugar de los hechos cuando ya la fuerza represiva tenía la situación controlada.

El pueblo se recluyó temeroso, al ver el uso de la fuerza. Hubo heridos y muchos de los participantes fueron denunciados y acusados por los CDR de sus cuadras, algunos de ellos cumplieron condenas por más de tres años. La gran mayoría de los que protagonizaron la protesta salieron de Cuba unos días después en el marco de lo que se conoce como La crisis de los balseros de 1994, uno de los éxodos masivos de cubanos de mayor repercusión en la historia de este más de medio siglo de dictaduracastrista.

Fuente:http://www.bbc.co.uk/mundo/america_latina/2009/08/090805_maleconazo_lh.shtmlFotos inéditas de un día histórico

2 comentarios:

Mariano Lozano dijo...

No me acordaba yo de esto y eso que ha llovido desde entonces. Parece que la ley de vida se impone, no hay otro remedio, y por fin Cuba va a poder disfrutar pronto de libertad.

Ahora bien, muchas cosas tendrán que cambiar. Lo primero, dejar al capital extranjero entrar. Y lo segundo, el pueblo cubano deberá enterrar para siempre el victimismo que tan buenos réditos le da y ponerse a trabajar duro.

Felicidades por el blog. Lo he conocido gracias al concurso de 20 minutos en el cual también participo como expatriado. Echale un vistazo a mi blog si te apetece. Saludos.

http://www.marianolozano.com/

Esperanza dijo...

Gracias, Mariano por tu comentario.
asi es.
Muchas cosas tienen que cambiar en Cuba y una de ellas , creo que la fundamental, es la tendencia al victismo, como dices. Creo que ese mal nos ha hecho daño a todos mermando nuestra capacidad de ser los protagonistas de nuestro propio destino.
Esperanza