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martes, 6 de mayo de 2014

Himno nacional de Cuba

 
Himno Nacional de Cuba
 
El Himno de Cuba -La Bayamesa o Himno de Bayamo- fue compuesto por Pedro ‘Perucho’ Figueredo. Debe su nombre original a que fue tocado por primera vez en Bayamo, en Oriente, Cuba.
 
Por primera vez fue escuchado públicamente el 11 de junio de 1868, en la Iglesia Mayor de Bayamo, durante un solemne Te Deum con motivo de las festividades del Corpus Christi y ante la presencia de altas personalidades del gobierno colonial español y de un gran número de fieles de la localidad.
 
El 10 de octubre de 1868 comenzó con el Grito de Yara la Guerra de los Diez Años. El 18 de octubre se inició la toma de Bayamo y a las 11 de la noche del día 20, se firmó la capitulación de las fuerzas españolas. En honor a este día, el 20 de octubre, se celebra en Cuba el Día de la Cultura Nacional. Con la toma de Bayamo se popularizó este himno y a partir de entonces el pueblo cubano lo tomó como su llamado a la lucha en busca de la libertad de la patria.
 
Se le llamó originalmente La Bayamesa, por haber sido compuesto y tocado por primera vez en Bayazo, y como referencia a la ya conocida marcha La Marsellesa, de la Revolución francesa.
 
Al lograrse la independencia cubana el 20 de mayo de 1902, el Himno de Bayamo fue oficializado como el Himno Nacional de Cuba y para no herir sensibilidades del pueblo español, se decidió eliminar las dos últimas estrofas del mismo.
 
La letra actual del Himno Nacional de Cuba es:
 
¡Al combate corred bayameses,
que la patria os contempla orgullosa;
no temáis una muerte gloriosa,
que morir por la patria, es vivir!
 
En cadenas vivir, es vivir,
En afrenta y oprobio sumidos.
Del clarín escuchad el sonido,
¡A las armas valientes corred!
 
Estrofas eliminadas
 
No temáis; los feroces íberos
son cobardes cual todo tirano
no resisten al bravo cubano;
para siempre su imperio cayó.
 
¡Cuba libre! Ya España murió,
su poder y su orgullo ¿do es ido?
¡Del clarín escuchad el sonido
¡¡a las armas!!, valientes, corred!
 
Contemplad nuestras huestes triunfantes
contempladlos a ellos caídos,
por cobardes huyen vencidos:
por valientes, supimos triunfar!
 
¡Cuba libre! podemos gritar
del cañón al terrible estampido.
¡Del clarín escuchad el sonido,
¡¡a las armas!!, valientes, corred!
 
 
Pedro Felipe Figueredo Cisneros (1818-1870)
(conocido también como ‘Perucho’)
 
Nació el 18 de febrero de 1818 en la ciudad de Bayamo, en la antigua provincia de Oriente. Hijo de una acaudalada familia, cursó sus primeros estudios en la misma ciudad de Bayamo, luego viaja a La Habana a cursar los estudios superiores, ingresó en el Colegio de San Cristóbal donde tuvo por maestro a José Antonio Saco.
 
En 1840 se gradúa de bachiller en Derecho y luego termina estos estudios en la Universidad de Barcelona, España, en 1843, en ese mismo año regresa a su ciudad natal; instala un bufete para trabajar y contrae matrimonio con la criolla Isabel Vázquez Moreno, mudándose a una finca que posee aledaña a la ciudad.
 
En 1851 se involucró en una conspiración que terminó con la ejecución de Narciso López y Joaquín de Agüero, y tiene que trasladarse a La Habana donde funda el diario Correo de la Tarde.
 
En su casa en Bayamo se realiza la primera junta revolucionaria de Oriente en 1867 y se llevan a cabo los principales preparativos para un alzamiento, que terminaron en la acción del 10 de octubre de 1868.
 
Es conocido por ser al autor de la letra y música de La Bayamesa, Himno Nacional cubano. La letra de este himno tiene la característica de que fue compuesta desde la montura de su caballo, al entrar victorioso en Bayamo.
 
Al realizarse la Asamblea de Guáimaro el 10 de abril de 1869 fue designado Subsecretario de Guerra y Mayor General del Ejército Libertador, que desempeñó hasta el 12 de agosto de 1870, en que prácticamente indefenso al estar enfermo de tifus e incapaz de movilizarse por graves úlceras en los pies fue capturado por las tropas españolas, en la finca Santa Rosa, de la jurisdicción de Las Tunas.
 
Conducido a bordo del cañonero Alerta a Manzanillo, y de allí a Santiago de Cuba, fue juzgado de forma sumaria y condenado a muerte por fusilamiento. El 17 de agosto de 1870 se cumplió la sentencia.
 
Manuel Muñoz Cedeño (Bayamo 1813-1895)
 
Considerado uno de los más destacados músicos cubanos del siglo XIX. Nació el 1 de enero de 1813, en una modesta casa ubicada en la calle Mercaderes, hoy Maceo, en Bayamo, en el lugar que ocupa el Museo Provincial de esta ciudad; lindante con la mansión donde nacieron dos eminentes cubanos, Carlos Manuel de Céspedes y Tristán de Jesús Medina.
 
Su gran interés por la música lo llevó a tocar varios instrumentos: flauta, piano, guitarra, violín, violoncelo, convirtiéndose en un notable compositor. Fue maestro de capilla de la Iglesia Mayor y fundó una orquesta de música culta, sacra y popular que se convirtió en la más importante de su ciudad natal.
 
Dirigió su orquesta para que el 11 de junio de 1868, tocara por vez primera en el Te Deum y Procesión del Corpus Christi y en presencia de las autoridades españolas, la marcha subversiva de Perucho Figueredo, La Bayamesa, que devino posteriormente en Himno Nacional de Cuba.
 
Al ser tomada la ciudad de Bayamo por los independentistas, fue designado Regidor del Ayuntamiento. Más adelante, ya la ciudad en poder de los colonialistas españoles, fue detenido y juzgado; aunque se le pidió la pena de muerte por fusilamiento, la defensa logró la absolución.
 
Murió el 14 de diciembre de 1895, en la misma casa que lo viera nacer.
tomado de http://profesorcastro.jimdo.com/